El Club LA PROVINCIA, antes Club Prensa Canaria, cumplió hace tres años tres décadas y media de servicio a los isleños. Por la sala de la calle León y Castillo, 39, de Las Palmas de Gran Canaria han pasado desde 1980 miles de vecinos e invitados de todo los rincones del Archipiélago. La mayor parte como público de alguna de las actividades celebradas en el salón de actos o para disfrutar de las muestras que ha acogido la sala de exposiciones, de algunas de las representaciones teatrales, de algunos de los conciertos…, pero también como protagonistas de los acontecimientos del Club.

Ese ir y venir ingente de pintores, escultores, arquitectos, ingenieros, fotógrafos, dibujantes, músicos, actores, oradores, conferenciantes, escritores, poetas, editores, filósofos, historiadores, arqueólogos, médicos, catedráticos, enfermeros, maestros, profesores, sindicalistas, trabajadores sociales, agricultores, ganaderos, economistas, presidentes regionales, ministros, alcaldes, eurodiputados, políticos electos y sin elegir de todos los colores, deportistas, sacerdotes, militares, periodistas… ciudadanos de todo tipo y condición, de proyección nacional, regional, local… o simplemente co-nocidos en su casa y apenas, si me apuran, en la del vecino…

Esta suerte de polifacético trajín convirtió a Editorial Prensa Canaria en una de las primeras compañías canarias que apostaron por la Responsabilidad Social Corporativa, algo muy poco o casi nada conocido en España y en Europa en 1980. Mucho antes de que las empresas del mundo entero asumieran este concepto como parte de su ADN, Editorial Prensa Canaria tuvo la idea, y lo que es mejor, la había llevado a la práctica, de dotar a Las Palmas de Gran Canaria de un espacio de encuentro ciudadano marcado por la cercanía y la pluralidad, dos de las tres grandes señas de identidad de la casa, junto a la independencia. Un lugar singular para conferenciar, para presentar nuevos proyectos, para debatir, para exponer creaciones artísticas, para dar a conocer los sueños propios y los colectivos, para escuchar e imbuirse de las ideas de los demás. Un espacio jamás vetado a nadie, abierto a fuertes discusiones sin que nunca la sangre llegara al río, por muy acalorado que llegara a ponerse el debate.

Es en Canarias, en este archipiélago fragmentado y alejado de casi todo, donde a finales de los años setenta del siglo pasado se sientan las bases de un proyecto informativo independiente de los poderes públicos y privados, plural y cercano a los ciudadanos, el de Prensa Ibérica

Las Palmas de Gran Canaria conmemoraba en 1978 cinco siglos desde su fundación por los castellanos. El 6 de diciembre, el mismo día en que los españoles votaban la Constitución, Editorial Prensa Canaria cambiaba de propiedad. Es el momento en el que el abogado y economista Javier Moll de Miguel, actual presidente de Prensa Ibérica, se sitúa como vicepresidente y consejero delegado de Prensa Canaria. El presidente era Niceto Flores Ganivet. Moll de Miguel, Niceto Flores y dos periodistas de la entidad, Guillermo García-Alcalde y Juan Ignacio Jiménez Mesa, junto a otros colaboradores se disponen a hacer posible en apenas seis años el salto de una compañía genuinamente canaria a la Península. En un tiempo en el que la lejanía, la fragmentación y las singulares circunstancias del Archipiélago no hacían nada fácil la labor.

Primero, Javier Moll de Miguel y su equipo consolidan los fundamentos, la esencia, de lo que será el proyecto informativo de Editorial Prensa Canaria. En La Provincia y Diario de Las Palmas se apuesta por un ideario marcado por el imperativo de convertirse en “órganos objetivos e independientes de información general, orientados a servir a la opinión pública los diferentes aspectos de la información y, de modo muy singular, los relativos a la vida regional, provincial, e insular”. Es en Canarias, en este archipiélago alejado de casi todo donde se sientan a finales de los años 70 del siglo pasado las bases de lo que hoy es Prensa Ibérica.

Y es que la propuesta periodística no se quedó en este rincón atlántico, sino que se acabaría exportando a la Península y a las Islas Baleares. En 1980 Editorial Prensa Canaria en cierto modo fue pionera de la Responsabilidad Social Corporativa al poner los cimientos de un foro de discusión y debate como el Club Prensa Canaria, hoy Club LA PROVINCIA. Ahora que las empresas apuntan fuerte hacia su internacionalización o a la apuesta por los mercados supralocales, vale la pena hacer memoria y recordar que LA PROVINCIA y Diario de Las Palmas, las cabeceras de Editorial Prensa Canaria, fueron, de la mano de los editores que apostaron en 1978 por ambas y por su posterior expansión, Javier Moll de Miguel y Arantza Sarasola, pioneras también en trasladar al resto de España un modelo de actuación periodística independiente de los poderes públicos y privados, plural y cercano a los ciudadanos del territorio en el que se editaba.

En el año 1984, los periódicos de Editorial Prensa Canaria fueron el germen de Prensa Ibérica, uno de los mayores grupos de prensa regional del país. Fue en ese ejercicio cuando se produjo la primera fase de la expansión de la compañía isleña en territorio peninsular al acudir a la subasta de los medios de comunicación social del Estado y proceder a la adquisición de La Nueva España, de Asturias, Levante / El Mercantil Valenciano, de Valencia, e Información, de Alicante. Más adelante vendrían Faro de Vigo, La Opinión de MurciaDiario de MallorcaDiario de IbizaLa Opinión de A CoruñaLa Opinión de TenerifeLa Opinión de ZamoraDiario de GironaLa Opinión de MálagaRegió 7Superdeporte y El Deportivo. En total, catorce diarios de información general y dos de noticias deportivas. A ellos se suman otras publicaciones de carácter semanal como MagazineMallorca Zeitung -un periódico en alemçan editado en las Islas Baleares- o Empordá, un semanario de informacion comarcal con sede en la localidad de Figueras.

Con el tiempo, a la diversificación territorial de la actividad de Prensa Ibérica acompañaría la modernización de las plantas de impresión asociadas a los diarios -Artes Gráficas del Atlántico- o la gestión de redes de distribución de la prensa tradicional -Totaldis- o la creación de Alba Editorial para apostar por la difusión de escritores clásicos. muchos de ellos poco conocidos, deliciosamente traducidos al castellano. Luego vendría la apuesta audiovisual de la mano de radios y productoras locales de televisión y ahora se avanza de forma imparable a través de internet y redes sociales donde parte de los profesionales del grupo prosperan en sus procesos de adaptación o se desenvuelven ya como jabatos tratando de ofrecer el periodismo total que demandan nuestros tiempos.

Primero vino la integración de la ya vieja redacción digital al día a día de LA PROVINCIA / Diario de Las Palmas, posteriomente la transformación a un periodismo multimedia muy cambiante sobre el que ahora intentamos profundizar, consolidar, afianzar, domesticar… Queremos compartir con nuestros lectores, cualquiera que sea el soporte en el que nos sigan, buena parte de las posibilidades del periodismo que se avecina de la mano de herramientas tecnológicas y audiovisuales que ya comienzan a irrumpir en el sector y que, con total certeza, cambiarán la forma de elaborar la información en los próximos años y contribuirán a potenciar los contenidos de siempre. Juntos conseguimos la división provincial, la democracia, la autonomía, las singularidades fiscales en España y Europa de esta región distante de sus fuentes de abastecimiento, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el desarrollo del Puerto de La Luz, la creeación de un potente destino turístico, la modernización de las Islas… También juntos abordaremos los principales retos que nos depara el futuro, si trabajamos duro están a nuestro alcance.