Los orígenes del grupo empresarial Editorial Prensa Ibérica coinciden con la promulgación de la Constitución de 1978, sobre la que hemos construido el mayor período de convivencia en democracia y desarrollo socioeconómico de nuestro país.

Han sido cuatro décadas de libertad y democracia, con sus aciertos y sus errores, como todo proyecto vital, pero que sin duda arrojan un balance muy positivo, del que los españoles podemos sentirnos realmente orgullosos, a pesar del afán revisionista con el que algunos quieren distraernos.

En lo que a Canarias respecta, los cuarenta años de Prensa Ibérica son también los cuarenta años de una extraordinaria evolución, transformación y crecimiento, como ha experimentado también el propio grupo empresarial. En este tiempo, la sociedad de las Islas ha cambiado muchísimo, y aunque en algunos aspectos todavía quedan serios problemas estructurales por resolver, en otros es casi irreconocible.

“Nuestra población se ha duplicado, y eso en un espacio como las Islas tiene un enorme impacto económico y social”

En la década de los 70 la población de Canarias rondaba el millón de habitantes. Hoy somos más de dos millones de canarios. Nuestra población se ha duplicado en este tiempo. Y eso, en un espacio limitado, fragmentado y alejado como el nuestro, tiene un enorme impacto en el desarrollo económico y social.

Más impactante todavía ha sido el crecimiento de la población turística. En los años 70 Canarias recibía anualmente unos dos millones de visitantes. Hoy, aquellos dos millones se han convertido en casi 16 millones de turistas. Hemos multiplicado por ocho la cifra. Somos una de las grandes regiones turísticas de Europa y del mundo.

El cambio económico y social en Canarias en los últimos cuarenta años ha sido enorme, en infraestructuras, en servicios, en calidad de vida… Hemos pasado de ser una tierra de emigrantes a una región de acogida, y esa evolución se ha debido principalmente al esfuerzo de los propios canarios.

Pero además de la Constitución, hay dos acontecimientos históricos que marcaron el camino, y que deben seguir marcándolo: el acceso al autogobierno en 1982, y la integración en la Unión Europea en 1986. Autonomía y Europa son las dos palabras clave para entender las cuatro décadas de mayor prosperidad que han vivido las Islas a lo largo de su historia.

Hemos avanzado mucho, pero es mucho más lo que nos queda por avanzar. Canarias se encuentra al inicio de un ciclo económico expansivo, que coincide con el final de un ciclo político agotado, tras décadas de hegemonía nacionalista en el poder. Llega el momento del cambio, y en ese proceso de renovación la existencia de una prensa libre, crítica e independiente resulta imprescindible.

Mi felicitación a Editorial Prensa Ibérica por estos cuarenta años de compromiso con Canarias.