Cuarenta años después, nos disponemos a conmemorar la fundación de editorial Prensa Ibérica, aniversario coincidente con la Transición que, obvió es decirlo, es el mayor periodo de libertad que ha tenido la Historia de esta nación. Nuestros ojos y manos han pasado del papel a la tablet mientras transitabamos por este apasionante camino, no exento de sobresaltos, hacia la democracia. Conocida es la importancia del “Cuarto Poder” en momentos de cambios políticos y es cuando tiene importancia que la libertad de expresión, la cultura y la noticia hayan sido mantenidas como el santo y seña de la editorial.

Las cosas no son como las vemos, sino cómo las recordamos y el recuerdo de estos cuarenta años han sido el contar cada día puntualmente la actualidad en forma de noticia o bien a través de la opinión que el atento escritor nos ha mostrado de la realidad circundante. Han sido muchos los que han dejado huella a su paso por las páginas de LA PROVINCIA , así como los diecisiete periódicos del grupo que cada día nos ponen al corriente de lo que sucede en el mundo .

Pero si de algo se han caracterizado estos cuatro lustros han sido por la apuesta por la cultura. Decía el ilustre desterrado en Canarias, Don Miguel de Unamuno, a su paso por unos juegos florales en el Gabinete Literario: “Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe… Sólo la cultura da libertad… No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas; no la de pensar, sino dad pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura”.

Si la cultura no se transmite, si no llega a la sociedad pierde mucho de los beneficios que a través de ella se consigue como motor de la evolución. En estos cuarenta años hemos cambiado de siglo, pero también hemos cambiado no sólo en la forma en que se divulga la cultura, sino en el amplio abanico de la sociedad que puede acceder a ella. Ahora en el siglo XXI las nuevas tecnologías juegan un papel decisivo en el desarrollo la cultura y la sociedad en este mundo cada vez más globalizado. Puede que las noticias de cada día terminemos sin poder disfrutarlas con el tacto del papel mientras desayunamos, puede que la sociedad definitivamente prefiera las ingienerias a la arqueología pero de lo que estoy convencido es que Prensa ibérica y LA PROVINCIA van a seguir teniendo un papel decisivo y prominente en la cultura, la información y la comunicación. Los profesionales de la comunicación serán los catalizadores para que la tecnología, las nuevas “vías” de la romanización, no devenga en una sociedad banal por homogénea sino más libres con un mayor espíritu crítico adquirido fruto de una mayor información y cultura.

La noción de cultura es ciertamente vaga y confusa. Se asocia, en efecto, con el concepto de libertad, con la representación de dignidad e incluso con la edificación y manifestación de la propia identidad. Hace cuarenta años apenas se leía, es más, la mayoría confesaba que no había leído un libro en su vida. Con estos mimbres, la prensa libre como LA PROVINCIA, conjuntamente con la sociedad civil, emprende una cruzada para que esta tierra se incorpore primero a una España que busca la excelencia y, que posteriormente con su incorporación a Europa retomando la senda de la ilustración .

Soy un ferviente creyente en que estamos adentrándonos el la era de las redes sociales , donde internet, pienso y, asi lo afirmo es el mayor invento después del descubrimiento del fuego o la rueda.

Desde que Internet comenzó a expandirse y popularizarse han cambiado las formas de comunicación y se han acelerado los flujos de información. Una de las diferencias más grandes que existe entre los medios tradicionales y la red de redes es que, esta última, invita desde su concepción a un verdadero intercambio de recursos, “busca interlocutores y ofrece diálogo”. A través de este medio se permite una completa participación tanto de los autores como de sus lectores. Internet nos otorga una infinita cantidad de beneficios, favorece la edición, difusión y comunicación de temas que en los medios tradicionales están marginados, para tomar un ejemplo, es el caso de las revistas culturales de edición electrónica. Sería imposible generar espacios de cultura como los que se producen on line, ya que en el mundo real los costos son mucho mayores y los intereses de los sectores económicos y de poder son mínimos cuando se trata de publicaciones artísticas y culturales.

Después de estos cuarenta años , Prensa Ibérica afronta el reto de continuar con los nuevos tiempos que se avecinan y que cada día supone un desafío a la imaginación y el buen hacer desde las nuevas rotativas virtuales. El que controla la educación, controla el futuro.