En 1978 éramos un equipo de colegio. En 2018 vamos a participar en la máxima competición continental, la Euroliga. Entre una fecha y otra han transcurrido cuarenta años y una profunda evolución del deporte en general y del baloncesto en particular en Gran Canaria. Y en esa evolución el Club Baloncesto Gran Canaria ha sido principal protagonista toda vez que ha marcado los tiempos como principal referente baloncestístico de la isla. El Club, desde su nacimiento en el patio del Colegio Claret, no ha parado de crecer, de adaptarse a los tiempos y, tras cuatro décadas, se muestra como una máquina perfectamente engrasada cuyas miras no tienen un límite fijado, ni temporal ni deportivo. En esa evolución interna muchos son los hitos logrados, pero quizá el principal es haber conectado con la sociedad grancanaria y haber podido dejar su poso en los cientos de niños y niñas que han pasado por sus categorías de formación. Ha sido objetivo del club el transmitir los valores de esta maravillosa disciplina deportiva, hacer del baloncesto una herramienta educacional y posicionarla en las mismas canchas que le vieron nacer, los patios de los colegios. Y en esa idea seguimos hasta el punto de disfrutar en la actualidad de veinticinco escuelas de iniciación al baloncesto repartidas por todos los municipios de Gran Canaria y que movilizan a cerca de 750 niños y niñas, sin olvidar los treinta y siete equipos federados, tanto masculinos como femeninos, que conforman nuestra cantera y que suman otros 450 niños y niñas, para un total de 1200 baloncestistas que practican este deporte bajo la tutela del Club Baloncesto Gran Canaria. Y seguimos creciendo.

Han sido cuarenta años de baloncesto que han permitido a nuestra sociedad disfrutar de un club referente, primero a nivel insular y luego nacional y europeo, de vivir un sueño deportivo pleno de emoción y satisfacciones, de vibrar con aquellos jugadores que nos han convertido en lo que ahora somos y, sobre todo, de vivir un deporte que ha crecido de manera exponencial en los últimos tiempos, entre otras circunstancias motivado por el propio crecimiento del Club Baloncesto Gran Canaria pero también gracias a la intervención tanto del resto de clubes de baloncesto insulares como de la Federación Insular de Baloncesto de Gran Canaria que, con su buen hacer, han permitido la implementación del baloncesto en nuestra isla. A esto hay que añadir el trabajo de una institución como el Cabildo Insular de Gran Canaria que ha logrado traer a nuestra tierra eventos de tanta magnitud y repercusión como el Mundobasket 2014, las Copas del Rey de las temporadas 2014/2015 y 2017/2018 o la Supercopa de la temporada 2017/2018, acontecimientos que han ejercido como perfectas lanzaderas de un deporte que goza de una espléndida salud y que seguirá siendo un pilar básico de la educación de nuestros menores.