Científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) han registrado un descenso en la emisión difusa de dióxido de carbono por parte del volcán submarino en El Hierro, que ha pasado de las 115 toneladas diarias a finales de noviembre hasta unas 59 en la actualidad.

Las campañas científicas sobre la emanación difusa de gases volcánicos han sido realizadas por investigadores del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), dependiente del Cabildo de Tenerife, y que en la actualidad forman parte del Involcan, según informa en un comunicado la corporación insular tinerfeña.

Los resultados de las mediciones reflejan una tendencia descendente de la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera por el edificio volcánico insular de El Hierro desde finales de noviembre, cuando llegó a alcanzar 115 toneladas diarias, hasta la actualidad, con una tasa de emisión de 59 toneladas al día.

Este registro a la baja de la emisión difusa de CO2 implica a su vez que la presión de este gas en el sistema volcánico-magmático-hidrotermal submarino en El Hierro no debiera de continuar creciendo, como así se podría deducir durante el periodo de observación que se estaba registrando un aumento de la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2).

La finalidad de estas campañas científicas es investigar las variaciones espacio-temporales de la emisión difusa de CO2 a la atmósfera por el sistema volcánico insular de El Hierro dado que los resultados de las mismas no se pueden obtener a través de redes instrumentales permanentes y contribuyen al análisis la evolución de la actual fase eruptiva que se está registrando en la isla.

Por otro lado, es ampliamente aceptado que los gases son la fuerza motriz de las erupciones volcánicas y que la monitorización del dióxido de carbono en los programas de vigilancia volcánica es muy importante, según el Cabildo de Tenerife.

Explica que el CO2 es el segundo componente mayoritario de los gases volcánicos, después del vapor de agua, y por su baja solubilidad en fundidos silicitados (magma) favorece que se escape con su facilidad de los sistemas volcánicos en profundidad.