El 28º Festival de Música de Canarias celebró anoche en el Auditorio Alfredo Kraus su concierto inaugural con la presencia de la Orquesta Sinfónica de Bamberg y su titular, Jonathan Nott. Son los primeros protagonistas de una programación que alternará los dos auditorios capitalinos y otros espacios en las islas menores hasta el 19 de febrero. Es el gran escaparate sinfónico del invierno europeo, "una joya que nos regala cada año el Gobierno canario", en palabras de Candelaria Rodríguez, directora del festival, que anoche y por tercer año consecutivo fue objeto de múltiples felicitaciones por haber armado un certamen en un año de estrangulamientos económicos para la cultura en las Islas.

Protocolo de inauguración al margen, ceremonia que se repite mañana en el Auditorio tinerfeño con este mismo programa, Rodríguez quiso agradecer públicamente al gobierno que preside Paulino Rivero "el reto de seguir adelante con este Festival referente en España, Europa y resto del mundo". En lo económico, la directora reiteró que "la última programación ha sido la más dura por la amenaza de la crisis, de los recortes, pero no nos hemos dejado vencer por la crisis, ha sido una programación de número y nota, pero creo que hemos logrado un cartel con primeras figuras y orquestas".

Y en lo musical, la Orquesta de Bamberg y Nott con un primer programa con la obertura de la ópera Così Fan Tutte y el Concierto para piano nº 23 en La Mayor, de Mozart, con el pianista surcoreano Jinsang Lee; y la Sinfonía nº 7 de Dvorak.

Un programa aplaudido por el público, abonados, público habitual del Festival y autoridades. La delegación institucional estuvo presidida por Paulino Rivero que cruzó el vestíbulo del Alfredo Kraus acompañado por la consejera de Cultura, Deportes Políticas Sociales y Vivienda, Inés Rojas; la consejera de Sanidad, Brígida Mendoza; y el viceconsejero de Cultura, Alberto Delgado. Entre las personalidades públicas presentes en la inauguración, estaban Jerónimo Saavedra, Diputado del Común; el presidente del Cabildo grancanario, José Miguel Bravo de Laguna, los consejeros insulares de Hacienda y de Cultura y Patrimonio Histórico, Rosa Rodríguez y Larry Álvarez; el alcalde de la capital grancanaria, Juan José Cardona; la concejal de Cultura, Mª Isabel García Bolta; la senadora popular Josefa Luzardo; y el gerente de Canarias Cultura en Red, José Luis Cudós, además del director de la Fundación Auditorio, Luis Acosta; el asesor de programación de la Fundación Teatro Pérez Galdós, Fausto Bethencourt; el arquitecto Javier Mena; el gerente de la OFGC, Tillman Kuttenkeuler; y la directora de la Casa de Colón, Elena Acosta, entre otros.

El público sabía lo que iba a escuchar y hasta minutos antes del comienzo del concierto, la taquilla del Auditorio continuaba sirviendo entradas. Incluso, las azafatas y el personal de seguridad apremiaban a los más rezagados a entrar deprisa ya con la Orquesta y Nott en el escenario.

Apoyo del público

La crisis afecta pero no duele, según manifestaron Luis Acosta, Larry Álvarez y Jerónimo Saavedra. "El público siempre seguirá apostando por la cultura", dijo el director del Auditorio. Por su parte, el consejero de Cultura, Larry Álvarez, se declaro "muy satisfecho de la programación" y se mostró muy confiado del papel que tendrá la Filarmónica grancanaria con su titular Pedro Halffter, en la producción de Carmina Burana, con La Fura y el Orfeón Pamplonés. "Seguro que van a tener una actuación muy destacada".

Quien no faltó a la cita musical fue Jerónimo Saavedra. El ahora Diputado del Común no puso reparo alguno a que Mozart presidiera la inauguración con Mozart. "Me parece fantástico que empecemos con Mozart, el eterno y el fiel, porque uno cambia los gustos a lo largo de la vida, pero Mozart permanece". Sobre el Festival, subrayó que "hay buen nivel, magníficos directores, la crisis afecta pero la cultura hay que mantenerla, porque si no qué nos consuela".