En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
Los vecinos del barrio más alejado de Las Palmas de Gran Canaria denuncian dos décadas de vertidos de aguas residuales
José Carlos Guerra
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.
En el barrio de Llanos de María Rivera, dividido entre Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, hay una calle donde las aguas residuales rebosan desde hace años sin solución. En Laderas del Roque, sus residentes llevan más de 20 años esperando que finalicen las obras del alcantarillado.