Las 17 alfombras de sal diseñadas por numerosos colectivos llenaron ayer de colorido y belleza la procesión religiosa del Corpus Christi que se celebra en la calle León y Castillo de Puerto del Rosario. Un año más cientos de personas colaboraron en la confección de estos tapices que engalanan para esta festividad las inmediaciones de la iglesia.

Tras finalizar la misa comenzó la procesión, encabezada por los niños de su primera comunión seguido del cura, monaguillos con el santo, familiares y numerosos vecinos de la capital majorera. Las devotas portaron cestas con pétalos de flores que fueron echando sobre el camino.

Un acto tradicional que cada año congrega a cientos de familias majoreras para disfrutar de este paseo multicolor.

A pesar del intenso sol y calor cientos de vecinos acudieron a este encuentro religioso que anuncia el mes de junio.

El colegio Sagrado Corazón, Puerto del Rosario, San José de Calasanz, CEO Puerto Cabras, el Cuartel del Regimiento de Infan-tería Soria 9, la Asociación Fuer- teventura Contra el Cáncer, el Cabildo Insular, Ayuntamiento de Puerto del Rosario, Cáritas Insu-lar y otros colectivos participa- ron en la elaboración de las al-fombras de sal.

Además, para esta obra se repartieron 2.500 kilos de este producto del Museo de Las Salinas del Carmén. La edil de Cultura del Consistorio capitalino, Mary Carmen de la Cruz destacó que como novedad la sal empleada este año no es apta par el consumo humano para evitar desaprovechar un recurso que pudiera tener otro valor. "Cada año nos sentimos más motivados con esta iniciativa, que a pesar de las dificultades de ediciones anteriores hemos logrado dinamizar con la presencia de maestros, escolares y padres, sin olvidar la presencia fiel del Cabildo Insular", apuntó la concejala.

Un año más la actividad destacó por la originalidad, creatividad y la composición de los diseños, así como por su colorido y el buen hacer de los artistas. Un árbol del corazón, el trigo, palomas de la paz, hojas y cruces fueron elementos protagonistas. La sal se tiñó de espectaculares verdes, azules, rojos, violetas, amarillos y naranjas brillantes formando círculos y espectaculares composiciones junto al blanco natural de este mineral.

Los colectivos comenzaron el sábado por la tarde hasta el anochecer y recibieron la visita de cientos de personas que se fotografiaron junto a ellas. Unos tapices que acapararon todas las miradas y que fueron la delicia de los niños al poderlos pisar.