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Womad 2015 El encuentro anual con las músicas del mundo

Orlando Julius: "Aquí encontramos paz"

El saxofonista nigeriano y la Orchestra Baobab triunfan en la primera noche de conciertos

Orlando Julius: "Aquí encontramos paz"

Orlando Julius: "Aquí encontramos paz"

Orlando Julius se asomó a mediodía a la boca del escenario principal del Womad y no pudo evitar una larga exclamación de sorpresa: ¡Ohhhhh! A sus pies veía una playa rodeada de banderas multicolores, un mar azul al fondo y un paisaje urbano que le recordó a los pueblos costeros de su país. "Me siento como en casa", aseguró. Nueve horas más tarde, el saxofonista nigeriano tenía delante una marea humana que bailaba los contagiosos ritmos del afrobeat.

Arrancó ayer la segunda edición del Womad de Fuerteventura con un claro protagonismo de la música africana, primero con la actuación de Orlando Julius and The Heliocentrics, luego con el descargue de la Orchestra Baobab y, finalmente, con el cierre de Afriquoi (DJ), con la playa y la avenida marítima de Gran Tarajal convertidas en discoteca.

Previamente, Red Beard, Limando, El Twanguero, Novalima, La Sra. Tomasa y 47 Soul, ofrecieron a los miles de espectadores un recorrido por un sinfín de músicas del mundo, pues todos ellos están especializados en la mezcla de la electrónica y el pop-rock con un sinfín de sonidos y estilos más o menos étnicos.

"Este paisaje me motiva para tocar, pero también ver a tantas personas disfrutando de la música, felices y en paz", declaró Julios durante el paseo matinal por los escenarios del Womad, saludando efusivo a todo el que se le acercaba. "La crisis económica -apuntó- ha hecho mucho daño y el mundo atraviesa una época muy difícil, pero nos queda la música, porque cuando la gente viene a un lugar como éste se siente en paz".

Esto lo dice un hombre que ha vivido de cerca las guerras y horrores de los países centroafricanos, incluido el suyo. Y como el gran Fela Kuti, se rebeló a través de la música, con la diferencia de que él aún lo puede contar con una amplia sonrisa. "Hace 40 años, cuando empezamos en Nigeria, dije que el afrobeat sería algún día una música internacional, un ritmo que uniría a los pueblos de África; y no me equivoqué", añadió el saxofonista.

Senegal

Igual de felices por estar en Fuerteventura se mostraron los hermanos Thierno y Moutago Koité, miembros de la Orchestra Baobab, que actuó ya bien entrada la madrugada. La veterana banda senegalesa ha participado en los Womad de otras latitudes y han tocado en medio mundo, pero la playa de Gran Tarajal dejó sorprendidos tanto a su saxofonista como a su percusionista, que hasta se atrevieron, junto a Orlando Julios y las monitoras de los talleres infantiles, a echar una carrerita por la arena para dejar inmortalizado su paso por la Isla.

Moutago Koité afirmó que los artistas africanos, como casi todos, tienen problemas para vivir de la música, pues la avalancha de internet y la piratería complican poner sus canciones en el mercado. También habló de los cambios en Senegal con la entrada de un gobierno progresista, que a su juicio está permitiendo que las nuevas generaciones cojan las riendas del país y acaben con el viejo estilo del presidenteAbdoulaye Wade. "Tenemos esperanzas en nuestros jóvenes ", comentó.

Los tres veteranos artistas, pioneros de la internacionalización de los ritmos africanos a partir de la década de 1970, confesaron sentirse como en casa por la amabilidad de los majoreros y prometieron ofrecer una mezcla de temas antiguos y nuevos, en los que casi se podría resumir medio siglo de la historia de la música de este continente.

A los cambios en el mundo, la solidaridad y la paz se refirió el Manifiesto Womad de este año, leído por el timplista majorero Althay Paez. "Exijamos a nuestros gobernantes soluciones audaces y dignas para viejos y nuevos conflictos como el de Siria, Palestina o el del Sahara, para que la gente de esos países no tenga que abandonar su tierra huyendo del dolor, de la represión y de la muerte", reclamó la organización del Womad.

El hueco de Fuerteventura en el Womad lo cubrió este año Limando, la antigua banda de Corralejo llamada Limando el Serrucho que formó el argentino Aníbal Campos Gallo. Comenzaron dos argentinos y un uruguayo y luego se disolvieron. En 2006 Aníbal se estableció en Madrid y en 2010 nace Limando con Anibal como voz y guitarra rítmica; Elisa con la trompeta, coro y pequeñas percusiones; Javi en el bajo y coros; y Miguel en la batería, samplers y coros.

El conocido tema de su primer dísco Toti-toti con mucha marcha y ritmo festivo puso al público a bailar en la playa de Gran Tarajal, recordando así la inolvidable noche de 2012 en el Fuerteventura En Música (FEM).

Este año Limando presenta su segundo disco Mis Amigas. La banda majorera también ha tocado en lugares tan especiales como la piconera de Corralejo, el barco Artic Sunrise de Greenpeace y la prisión de Ocaña. "Actuar en casa y encima en el Womad nos hace mucha ilusión, sobre todo por la filosofía del festival de cuidado del medio ambiente, el mestizaje y la cultura en la calle", asegura el vocalista Aníbal Campos.

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