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El alquimista de Villaverde

El restaurante de Marcos Gutiérrez ha sido incluido en la 'Guía Michelin 2016' dentro de la categoría Bib Gourmand - Solo cuatro establecimientos canarios lograron la distinción

El chef majorero, Marcos Gutiérrez, da el último toque a una de sus creaciones culinarias.

El chef majorero, Marcos Gutiérrez, da el último toque a una de sus creaciones culinarias. GABRIEL FUSELLI

Nunca imaginó el matrimonio Andrés Gutiérrez Viera y Carmela Vera González, vecinos del pueblo de Villaverde, que el futuro y el prestigio de algunos de sus hijos estuviera entre fogones y calderos. De los seis descendientes, cuatro de ellos se encuentran vinculados a la cocina y han hecho de la restauración su profesión.

Marcos Gutiérrez Vera (Villaverde, 1967), el quinto hijo de la pareja, dio sus primeros pasos en la cocina de su madre Carmela y en las de sus abuelas, excelentes cocineras y tesoreras de las más importantes recetas tradicionales. Su trabajo de años entre fogones ha tenido su recompensa. La prestigiosa Guía Michelin 2016 ha incluido su establecimiento, Casa Marcos Bar Gastronómico, ubicado en su pueblo natal, dentro de la categoría Bib Gourmand. Todo un reconocimiento a la labor de este prestigioso chef majorero.

Los restaurantes Bib Gourmand, son establecimientos que se incluyen en la afamada Guía, tras el informe de los inspectores, por ofrecer un menú con una buena relación calidad-precio, formado por un entrante, un plato principal, un postre y una copa de vino a un precio que no supera los 35 euro. Solo cuatro establecimientos canarios han inscrito su nombre en esta categoría: Casa Marcos , Lilium , en Lanzarote, Casa Fito y la Posada del Pez, estos dos últimos de Tenerife . Por contra, en España solamente existen 241 restaurantes que cuelgan de sus paredes esta distinción.

La Guía Michelin refleja en sus páginas que Casa Marcos Bar Gastronómico, "es un restaurante de ambiente rústico, que en su día, funcionó como tienda de alfarería. Posee una terraza y tres coquetas salitas, una junto a la cocina. Carta tradicional basada en la calidad del producto, siempre con primeros atrevidos y segundos más clásicos". También, añade, una "muy buena relación calidad-precio".

A los numerosos galardones de ámbito local y regional, la llegada de esta distinción supone para Gutiérrez, "una enorme satisfacción y una gran responsabilidad. Debemos continuar apostando por la calidad y esforzarnos para ofrecer al cliente lo mejor".

Además, agregó, que este galardón "es fruto del trabajo del equipo humano de mi negocio. Lo dedicamos a todos nuestros clientes que nos han demostrado durante años una exquisita fidelidad".

La primera escuela que tuvo Marcos Gutiérrez con la cocina fue en la década de los 90 en Mogán en el restaurante Acaymo, propiedad de su hermano Pedro. "Estuve cinco años y como tenía verdadera pasión por la restauración desfilé por todos los puestos para adquirir más experiencias. Posteriormente, regresé a la isla y estuve al frente del Bar Playa, en El Cotillo, y más tarde en el restaurante El Horno donde permanecí durante seis años".

Marcos valora la influencia familiar en su pasión por la cocina. Sus hermanos Pedro, Meni y Lenso se encuentran vinculados a la restauración. Los otros dos, Claudio y Benito han optado por la política y el comercio, respectivamente.

Sus inquietudes con las costumbres y tradiciones canarias le llevaron a adoptar la decisión de coger tres años sabáticos en la hostelería y se dedicó al mundo de la cerámica tradicional. "Tras este periodo decidí emprender un nuevo reto en solitario y monté mi actual establecimiento, que lleva abierto diez años". El chef majorero ha apostado por la cocina canaria y la creativa, aunque siempre con la inquietud del alquimista que investiga las recetas tradicionales para fusionarlas con la cocina moderna. Entre los platos estrellas que ofrece a su amplia clientela destaca por méritos propios la carne de cabra y los huevos amarrados.

Pan de tinta de calamar

Al año suele cerrar varios días para meterse en su laboratorio junto a su pareja Nuria para continuar creando nuevas propuestas gastronómicas. Entre ellas, destacan el crujiente de manzana con cecineta de cobra y jarabe de cerveza, la banderilla de pulpo al mojo hervido con papa confitada y pan de tinta de calamar, el cucurucho de cabra compuesta y papa fluida.

Sin embargo, una de los grandes descubrimientos de Marcos Gutiérrez ha sido el jamón de pata de cabra. Tras recoger la receta de ganaderos mayores sobre la elaboración de la cecineta o carne de cabra seca, que usaban antiguamente los majoreros, el chef majorero la recuperó para los paladares más exquisitos y con el objetivo en un futuro inmediato de exportar el producto a los países árabes.

Uno de sus grandes logros ha siso el uso de los productos locales para la elaboración de sus propuestas gastronómicas. También, recientemente ha conseguido el sueño que persiguen muchos cocineros, "disponer de un invernadero para cultivar propia verdura ecológica y ofrecerla a nuestros clientes es un reto que me había trazado hace años y que ahora es una realidad".

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