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Puerto del Rosario Quejas vecinales

Nuevas grietas y humedades en 'Las 90'

Los vecinos lamentan el estado ruinoso de los inmuebles después de las obras de reforma

Nuevas grietas y humedades en 'Las 90'

Nuevas grietas y humedades en 'Las 90' FUSELLI

Los vecinos del barrio de las 90 Viviendas han manifestado su desesperación y hartazgo al comprobar que aparecen nuevas grietas, humedades y los balcones se caen tras la obra de reforma. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Puerto del Rosario cobra la derrama a cada familia, más de 2.000 euros, en una barriada asolada por el paro y la pobreza. Los residentes preguntan en qué se invirtió el presupuesto de la obra, pero "recibimos la callada por respuesta", aseguran.

La solución para Consuelo Espinel Montelongo, residente en el tercer piso de un portal de la calle Panamá, es "tirarlas abajo y volverlas a construir porque las instalaciones siguen fatal, no hay ascensores ni hueco para meterlos" indica. "Los residentes más mayores se están marchando porque no se puede vivir así con humedades, fugas de agua, y problemas. Aunque yo me he gastado un dineral en reformar la vivienda" apunta Espinel.

Otras vecinas indignadas con la situación actual del barrio son Marisol García y Pino del Carmen Vargas ."Vivimos en el cuarto y durante las obras rompieron el techo del salón, el agua me cayó encima. Salí corriendo a parar la obra que estaba siendo una chapuza por todos lados", explica Marisol. Considera que los trabajos fueron para maquillar las fachadas con una "armadura de acero que tapa la luz y los balcones peor los tubos siguenpor fuera". Ahora, añade, aparecen "grietas, y problemas en el interior y exterior de los inmuebles". Pino y Marisol, habitan en al casa desde hace 16 años, apuntan que el balcón se desplomó "y lo hemos puesto todo nuevo".

Las familias consideran que les engañaron con promesas municipales de una obra ideal, pero "ni impermeabilizaron las azoteas ni cambiaron la fontanería ni las instalaciones eléctricas", destacan.

De hecho el pasado invierno, Pino pintó con una pintura exterior su azotea para evitar nuevas humedades en su hogar. "Encima en noviembre del pasado año el Ayuntamiento de Puerto me embarga la cuenta, y me quitan 2.700 euros para cobrarse un dinero que teníamos que abonar, cuando vemos como las casas se están desplomando" manifiesta nerviosa Marisol. Se supone que "los residentes no debían pagar nada hasta que no se resuelvan los problemas", confiesa.

Los vecinos se preguntan en qué se gastó el presupuesto, encargarán un estudio para conocer cuáles son los defectos estructurales de los edificios, y cuánto costó la reforma porque "se ve claramente que el dinero se esfumó pero no se invirtió en la obra, sin olvidar que son casas de promoción pública" insisten Marisol y Pino.

Los residentes aseguran que los trabajos los ejecutó diferentes empresas de construcción que no dan la cara. "Los técnicos del Ayuntamiento ,encargados de supervisar los trabajos, firmaron y se recepciona una obra con numerosos fallos y defectos" destacan los moradores. En 2014 finalizaban tres años de obras de rehabilitación en 'las 90 Viviendas' con una inversión total de 1.982.064 euros.

Los vecinos manifiestan su desesperación y están dispuestos a encargar un estudio sobre el estado ruinoso de los inmuebles. "Pusieron placas solares para el agua que han dado numerosos problemas y son muy caras de mantener", afirman.

La citada intervención, redactada por el arquitecto majorero Francisco Cabrera, incluía la demolición de los balcones que se encontraban en estado ruinoso, la impermeabilización de las azoteas y el saneado de las fachadas, incluida la carpintería.

Además se debían sustituir las instalaciones de fontanería, saneamiento, electricidad y las redes de telecomunicaciones. También debía renovarse el pavimento exterior y los jardines del entorno de las viviendas.

El proyecto estuvo cofinanciado por parte del Ministerio de Fomento (585.241,77 euros), Gobierno de Canarias (270.000,00), Ayuntamiento de Puerto del Rosario (469.241,77) y el Cabildo de Fuerteventura (469.241). Los residentes se vieron obligados a contribuir con sus propios fondos a la rehabilitación, con una cuantía de 187.808,47 euros, a pesar de que muchas familia se hallaban en paro o con escasos recursos económicos. Debían pagar una sola cuantía de 2.087,00 euros o de forma fraccionada hasta en 60 mensualidades.

Por otro lado, el alcalde, Nicolás Gutiérrez, y la directora del Instituto Canario de la Vivienda, Maria del Pino León,se trasladaron esta semana a la zona para comprobar el estado y el deterioro de los inmuebles. Los problemas afectan no sólo a las 90, sino también a la barriada de las 91 viviendas.

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