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Crisis del coronavirus Fuerteventura

De la patera al almacén del queso

A los migrantes que arribaron en las últimas pateras se les toma la temperatura a la espera de las pruebas de la Covid-19 - Mujeres y niños fueron acogidos por Cruz Roja

Uno de los inmigrantes africanos consulta su teléfono móvil.

Uno de los inmigrantes africanos consulta su teléfono móvil. FUSELLI

En la nave del Queso del Cabildo de Fuerteventura no huele a queso majorero, ni siquiera a cuajada ni a sueros. Nunca ha olido a esta fragancia porque desde su construcción con dinero de la Unión Europea no ha estado operativa, a pesar de los muchos años de su edificación. El aroma que desprende ahora en su interior es a solidaridad y al calor humano del más del medio centenar de inmigrantes que se alojan en estas instalaciones tras haber llegado a las costas majoreras a bordo de pateras huyendo del terror de sus países de origen y en busca de una mejor calidad de vida. A los migrantes se les toma cada día la temperatura y "están a la espera de que se les realice las pruebas del coronavirus", apuntan fuentes cercanas a su custodia.

La falta de un alojamiento que reúna las condiciones higiénicos-sanitarias para acoger a personas que llegan a la isla desde el continente africano tras el cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de El Matorral, ha originado que las instituciones públicas hayan tenido que improvisar para buscar alojamientos a estos migrantes. Lugares como el Albergue de Tefía, las dependencias de la Iglesia Cristiana Moderna, la antigua Residencia de Discapacitados, pisos tutelados o complejos turísticos han sido utilizados para dar cobijo a estas personas.

La nave del Queso, propiedad del Cabildo majorero, acoge actualmente a 63 personas de origen subsahariano que arribaron a la isla el pasado 28 de abril y 3 de mayo en sendas embarcaciones con 36 y 50 pasajeros a bordo, respectivamente. Inicialmente compartieron el espacio, aunque en zonas separadas, hombres y mujeres, hasta que hace pocos días Cruz Roja se hizo cargo de las féminas que fueron derivadas a otras dependencias.

La Iglesia Cristiana Moderna se hace cargo de estos 63 inmigrantes, todos hombres, de los que 24 proceden de la primera patera, 34 de la segunda y 5 de embarcaciones anteriores.

Cruz Roja tiene también bajo su custodia a un buen grupo de africanos. Los hombres se encuentran alojados en el Albergue de Tefía e idéntico número de mujeres y niños repartidos por pisos y en un complejo de apartamentos.

La nave donde se encuentran alojados los inmigrantes no ha estado exenta de polémica. Estaba destinada para la comercialización, maduración y almacenamiento de queso. Para ello, el Cabildo majorero invirtió una subvención europea en construir y equipar la instalación, pero nunca se ha utilizado para ese fin. Además, una inspección de la Unión Europea certificó que no se estaba utilizando la nave para promocionar la ganadería por lo que tuvo que devolver el dinero invertido y perdió la subvención concedida para esa nave, según denunció en su día el grupo popular.

Por otra parte, la diputada nacionalista Jana González preguntó al Gobierno canario dónde ha alojado a los migrantes llegados en pateras tras el cierre de los CIES y alertó que los migrantes llegados a Fuerteventura se encuentran alojados en una nave del Cabildo. "No sabemos si cumple con las condiciones sanitarias propias para el Covid-19".

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