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El Gobierno canario se resiste a ampliar el número de visitantes en Lobos

Planificación Territorial “no encuentra motivo” para que accedan al islote más de 200 personas | El Cabildo y el Ayuntamiento de La Oliva pretenden aumentar a 704

Imagen de archivo de un grupo de visitantes de la isla de Lobos

Imagen de archivo de un grupo de visitantes de la isla de Lobos Fuselli

El Gobierno de Canarias no encuentra motivos para acceder a ampliar el número de visitantes a la isla de Lobos como proponen el Cabildo de Fuerteventura y el Ayuntamiento de La Oliva de ampliar de los 200 visitantes que recoge el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) a 704. El aumento de la presión de la capacidad de carga sobre el citado islote cuenta con el rechazo de los grupos ecologistas que han anunciado que de llevarse a cabo pedirán al Ministerio de Transición Ecológica, legítimo propietario del pequeño islote, que recupere las competencias de su gestión.

El viceconsejero de Planificación Territorial y Transición Ecológica, Leopoldo Díaz en respuesta en comisión parlamentaria a una pregunta del diputado del grupo nacionalista David de la Hoz, señaló que la petición de aumentar la carga de la isla no está motivada como se recoge en el informe de evaluación ambiental estratégica.

Díaz recordó que la desaparecida Cotmac aprobó en 2006 el PRUG del Parque Natural de la isla de Lobos, y que al año siguiente se produjo una rectificación, así como que en 2016 el Cabildo de Fuerteventura inició la revisión parcial de las normas.

El viceconsejero destacó que la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial emite su opinión en los trámites en los que participa, y añadió que queda uno más, que será cuando se proceda a la aprobación definitiva por parte del Cabildo de Fuerteventura.

David de la Hoz recordó que se rata de un parque natural vinculado al parque natural de las Dunas de Corralejo, y destacó la importancia de buscar el equilibrio entre la actividad económica y la protección ambiental y patrimonial de la isla.

El diputado reconoció que la decisión está en manos del Cabildo de Fuerteventura pero considera que “es importante buscar un punto de encuentro en un momento de parón socioeconómico”.

En la pasada legislatura ante la presión de los empresarios náuticos y de los vecinos de Corralejo, el Cabildo de Fuerteventura interpretó que la capacidad de carga del islote era de 200 personas en una misma franja horaria, lo que posibilitó que se duplicara la cantidad hasta los 400, 200 por la mañana y la misma cantidad en horario de tarde.

Lobos, la joya natural de Fuerteventura, se ha encontrado históricamente abandonada por las instituciones, sin ningún tipo de control y a merced de los empresarios y vecinos que controlan el islote.

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