El juicio por el asesinato de la joven majorera Vanessa Santana Padilla, que sucedió a principios de junio de 2018 en Valle de Santa Inés, en el municipio de Betancuria, que debía iniciarse ayer en la ciudad de la Justicia, en la capital grancanaria, fue suspendido por la sospecha de que uno de los peritos forenses pudiera estar afectado por el virus de la Covid. La vista oral estaba anunciada inicialmente para el pasado lunes pero la pandemia también provocó su aplazamiento porque en el módulo número 6 de la prisión de Tahiche, donde se encontraba ingresado el presunto asesino, Jonathan Robaina Santana, se declaró en confinamiento a principios de año como medida de prevención, después de que la pareja de un interno con el que comunicó diera positivo en coronavirus.

La Fiscalía solicita para el presunto autor de la muerte de la joven la pena de 27 años de cárcel, 25 por el delito de asesinato y 2 por el de allanamiento de morada. Jonathan acabó con la vida de su prima propinándole hasta 30 golpes mortales en la cabeza y cara.