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La Oliva rechaza la instalación de 71.400 placas solares por su impacto paisajístico

El Ayuntamiento defiende que el municipio es turístico y el paisaje es uno de sus principales atractivos - La alcaldesa reclama que se regule y ordene la actividad

Infografía de las cuatro zonas donde se pretende instalar parques fotovoltaicos en el municipio de La Oliva. | | LP/DLP

El Ayuntamiento de La Oliva rechaza la instalación de 71.400 placas solares previstas en cuatro zonas del municipio norteño, que ocuparían una extensión de 250.000 metros cuadrados, al considerar que este proyecto provoca un importante impacto visual y paisajístico. Además, desde el Consistorio se considera que el parque fotovoltaico no cumple el uso urbanístico al tratarse de un suelo rústico protegido.

La ausencia de un plan insular de ordenación sobre la implantación de energías renovables está provocando no solo un deterioro del territorio majorero por el importante impacto visual que producen los molinos eólicos, sino las futuras plantas fotovoltaicas. Esta situación es aprovechada por las multinacionales ante la complicidad del Gobierno canario que las autoriza basándose en el interés general de los proyectos aún cuando los mismos no cumplen con la normativa establecida en el Plan Insular de Ordenación ni en las propias normas municipales.

El Ayuntamiento norteño ha presentado alegaciones en el trámite de información pública de la solicitud de autorización para la instalación de plantas fotovoltaicas APOLO I, II, III y IV, en la zona conocida como Rosa de Chinichivito, en el entorno de la autovía FV-1 en su conexión con la rotonda de Lajares. El proyecto se encuentra próximo al Parque Natural de Las Dunas de Corralejo. Se trata de un proyecto que prevé la instalación de unas 71.400 placas solares distribuidas en cuatro zonas, ocupando una extensión total de 250.000 metros.

El Consistorio, en su escrito ante el Gobierno de Canarias, pone en valor que La Oliva es un municipio eminentemente turístico, constituyendo su principal fuente de ingresos dicha actividad, para la cual el paisaje constituye uno de sus elementos vertebradores, “muestra de lo cual es la cantidad de espacios naturales protegidos con los que cuenta. La especial singularidad del paisaje del municipio constituye, a su vez, uno de sus mayores atractivos que podrían verse mermados en el caso de la proliferación de múltiples instalaciones de este tipo”.

“Nuestro compromiso con las energías renovables es absoluto e inquebrantable, pero no puede estar por encima del deber de protección del paisaje. Por esto, reclamamos regulación y ordenación, para poner fin a este caos y desorden que está minando el municipio de La Oliva, pero también el conjunto de Fuerteventura, de instalaciones que rompen el paisaje” subrayó la alcaldesa norteña, Pilar González.

La corporación considera que la implantación de este parque de placas solares es contraria al Plan Insular de Ordenación, la ordenanza municipal de suelo rústico y el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales.

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