Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Isla llora por Santiago Santander

El popular ginecólogo fue nombrado Hijo Adoptivo en 2009 por su contribución a mejorar la sanidad insular | Su cuerpo será incinerado hoy en la capital

El 28 de noviembre de 1984  se manifestaron 4.000 personas, en su mayoría mujeres, pidiendo la continuidad de Santiago Santander en Fuerteventura. | LP/DLP

El 28 de noviembre de 1984 se manifestaron 4.000 personas, en su mayoría mujeres, pidiendo la continuidad de Santiago Santander en Fuerteventura. | LP/DLP

Fuerteventura llora la muerte de uno de sus hijos adoptivos: el ginecólogo Santiago Santander, que ha desempeñado su labor profesional durante más de 40 años en la Isla. La noticia de su fallecimiento supuso una auténtica consternación ya que era muy apreciado entre la población majorera. Llegó a la Isla en 1971 para cumplir el servicio militar y regresó posteriormente para ejercer su profesión y formar una familia.

Fuerteventura llora la muerte del ginecólogo Santiago Santander, el primer especialista que tuvo la Isla, la misma que le acogió con un enorme cariño y que lo nombró Hijo Adoptivo en 2009. Todo un personaje que supo ganarse el cariño y el respeto de los majoreros. Por sus manos han pasado en los más de 40 años de profesión como ginecólogo cientos de partos y nacimientos durante muchas generaciones. Las muestras de condolencias a la familia se multiplicaron desde el mismo momento en que se conoció el óbito.

Santiago Santander Fernández (Luarca, 1942) pisó por primera vez la isla de Fuerteventura en 1971 cuando llegó para cumplir sus obligaciones con el servicio militar. Sin embargo, en sus paseos por las calles portuenses conoció a una joven majorera, María Dolores Alonso-Patallo Valerón, conocida cariñosamente como Loli, que le robó su corazón y que unos años más tarde se convertiría en su esposa y madre de sus dos hijos: Santiago y María.

Terminó la especialidad de medico especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital General de Asturias, donde destacó con una enorme brillantez durante toda la carrera de Medicina. Tras un periodo corto de tiempo trabajando en una clínica privada en la capital grancanaria, recibió una llamada en 1972 para ser contratado por el Instituto Social de la Marina (ISM) en la antigua clínica Virgen de La Peña, en Puerto del Rosario. Se convirtió en el primer ginecólogo que ejerció en la isla de Fuerteventura. Hasta su llegada los partos se realizaban en los domicilios de las mujeres ayudados por las tradicionales parteras.

Cuando comenzó a ejercer en la Isla existía un importante déficit sanitario. Tanto es así que permanecía de guardia las 24 horas y siempre atento a cualquier urgencia. No tenía instrumental de cirugía ya que los únicos espejos eran prestados por el médico Arístides Hernández, también tristemente fallecido. A pesar de ello, puso de manifiesto su profesionalidad y compromiso personal a las condiciones precarias en las que se trabajaba en aquellos años en materia sanitaria. Además, contribuyó a la creación del actual hospital Virgen de la Peña y a la mejora de sis diferentes servicios.

Santiago Santander. | | LP/DLP

Durante más de 40 años dedicó su vida a la medicina en Fuerteventura logrando ser apreciado por los pacientes y el reconocimiento de sus compañeros de profesión por su enorme dedicación e implicación en la mejora de la sanidad majorera.

También destacó por su implicación social por haber sido promotor de numerosas iniciativas de interés público, como la promoción del Club Náutico de Fuerteventura y del deporte de la vela, su gran pasión y que practicaba con asiduidad hasta que la enfermedad le tocó en sus puertas. Tenía verdadero entusiasmo en enseñar y transmitir sus conocimientos náuticos e incluso patroneaba algunos de los bateles que navegaban por las diferentes bahías del litoral majorero.

En su faceta política destacó su trayectoria al frente de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo en la legislatura 1999-2003, teniendo un papel relevante en iniciativas como la certificación del Laboratorio de Lácteos de Fuerteventura, en la planificación de la red de distribución de agua de riego y en su decidida apuesta por la conservación de las razas autóctonas, especialmente, el burro, la gallina, la paloma de patio y el perro bardino, especies naturales de Fuerteventura.

Asimismo, Santiago Santander destacó siempre por ser una persona reivindicativa por las mejoras de Fuerteventura. Nunca tuvo reparos a la hora de denunciar las carencias sanitarias o de infraestructuras, ya que siempre defendió el interés general y buscaba una mejor calidad de vida para los majoreros.

En una ocasión, un gobernador civil de Las Palmas realizó una visita a la Isla y en su intervención lanzó elogios a la sanidad insular. El doctor Santander pidió la palabra y denunció ante las autoridades presentes la precariedad sanitaria, la falta de especialistas y las pésimas condiciones de la antigua clínica.

Llegó a la Isla en 1967 para hacer la mili y regresó para ser el primer ginecólogo y formar una familia

decoration

Los majoreros y quienes conocían la figura del doctor Santiago Santander no podían disimular su pesar por tan importante pérdida. El dolor también ha traspasado las fronteras canarias, porque en Luarca (Asturias) su familia es muy apreciada y sufre la pérdida de uno de sus miembros más destacados. Esta tarde a las 17.00 su cuerpo será incinerado en Puerto del Rosario.

Durante nueve años, el doctor Santander ejerció como ginecólogo en la vieja Clínica. Con la inauguración, en 1982, del actual Hospital hubieron problemas para su incorporación ya que había sido contratado por el ISM, lo que impide que, al convocarse la plaza de jefe de Ginecología del nuevo centro sanitario, el Insalud no reconoce como mérito el tiempo que el ginecólogo trabajó en el anterior dentro. Fuerteventura salió a la calle a protestar el 28 de noviembre de 1984, imagen inferior, logrando que la plaza fuera de Santiago Santander. |

Compartir el artículo

stats