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El criminal de Betancuria mató a su prima con violencia extrema y ensañamiento

Los forenses señalan que le apretó el cuello con un cinto ya muerta y le rompió el tiroides

El criminal de Betancuria mató a su prima con violencia extrema y ensañamiento La Provincia

Jonathan Robaina empleó una violencia extrema y ensañamiento para dar muerte a su prima Vanessa Santana Padilla en Betancuria, según se desprende de la intensidad de los golpes y el número de los mismos, más de una treintena, propinados tanto antes de la muerte como después del fallecimiento. Además, le introdujo por el recto un objeto rígido de forma contundente cuando Vanessa todavía estaba viva pero inconsiente y gravemente herida. Cuando ya estaba muerta, continuó el ensañamiento con el cadáver, pues le apretó el cuello con un cinto rompiéndole el tiroides.

Así lo expusieron ayer los forenses José Blanco, Iván Reyes y José Rodríguez durante la nueva sesión del juicio que se sigue en el Palacio de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria. El fiscal pide para Jonahtan Robaina Santana 27 años de cárcel, 25 por asesinato y dos por allanamiento de morada. La acusación particular, que ejerce el abogado majorero Raúl Miranda, reclama 15 años más, petición y a la que se ha sumado el Instituto Canario de Igualdad.

Las conclusiones de la investigación llevada a cabo por los médicos forenses a través de la autopsia no pudieron ser más espeluznantes y contundentes, lo que provocó entre los presentes en la sala algunas escenas de dolor que se intensificaron cuando se proyectaron varias imágenes de la investigación.

A pesar que el forense José Rodríguez había alertado a los miembros del Jurado de la crudeza de las imágenes, las sensaciones de angustia fueron intensas cuando fueron proyectadas.

Los forenses detallaron que la joven recibió más de una treintena de golpes principalmente en la cabeza y manos, dos golpes precisos y mortales en la parte derecha del cráneo y en la cara. Tanta fue la contudencia que hasta los forenses se sorprendieron que tras la rotura del tabique nasal se pudiera acceder desde la mejilla al interior del cráneo, ya que éste había perdido masa sustancia.

Uno de los momentos más angustiosos que relataron los tres médicos de Fuerteventura es que descubrieron que debajo de la braga de la muchacha había restos de sangre pero sin ninguna huella dactilar, circunstancia que les lleva a la conclusión de que el criminal utilizó guantes para evitar ser identificado. Además, reconocen que Jonathan Robaina «le introdujo a la muchacha en su ano un objeto rígido contundente por los hematomas producidos en la zona anal y, después de realizar este acto, volvió a ponerle las bragas».

Agresión

Las conclusiones de los forenses majoreros dejaron claro que Vanessa sufrió agresión sexual a manos de su primo cuando todavía estaba viva pero con heridas mortales. El criminal le introdujo un objeto rígido no cortante y, posteriormente, «debido a la satisfacción libidinosa que le provocó terminar con la vida de su prima, eyaculó encima», como recoge el fiscal Josquín Soldevila Romero, en su escrito de conclusiones.

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