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Puerto del Rosario | Adiós a un referente del movimiento vecinal

Anita, la guardiana de Santa Rita

Ana Cabrera de León, Anita la de Los Estancos, falleció a los 91 años | Donó terrenos en el barrio para construir la iglesia, el centro cultural y diversas zonas de ocio

Anita, la guardiana de Santa Rita Fuselli

Luchadora y comprometida. Un referente del movimiento vecinal y mujer entregada a sus vecinos del barrio de Los Estancos. Así se podría definir a Ana Cabrera de León (Getafe, 1930), Anita como se la conocía cariñosamente, falleció el pasado sábado en su domicilio a los 91 años. Esta mujer simboliza la historia viva de este barrio del municipio de Puerto del Rosario, en el que vivía desde 1950. Fue nombrada Hija Adoptiva de Fuerteventura y la plaza del pueblo lleva su nombre.

Su sepelio fue una muestra de cariño y respeto no solo de sus vecinos, sino de toda Fuerteventura. La pequeña ermita de Santa Rita, la misma para la que donó su suelo y para la que se entregó en vida, acogió su despedida ante la imagen por la que sentía una especial devoción: Santa Rita. Su cuerpo descansa desde el pasado domingo en el cementerio de Tetir.

Su actitud altruista, su dedicación y entrega a este pueblo y, cómo no, a los propios vecinos, le valió el reconocimiento y la admiración de quienes la conocían y de las propias instituciones, no en vano el Ayuntamiento de Puerto del Rosario acordó en 2010, a petición de los vecinos, nominar la plaza pública del barrio con su nombre. También, el Cabildo majorero decidió en marzo de 2017 nombrarla Hija Adoptiva de la isla de Fuerteventura.

Anita se casó con Ramón Concepción, el Conejero, con el que tuvo diez hijos: Ramón, José Antonio, Fátima, Carmen, Miguel Ángel, Francisco Javier, Domingo, Cristo Manuel, María y Maite. Sin embargo, había perdido a dos de ellos, José Antonio y Cristo Manuel, este cuando solo contaba con nueve meses de edad. También perdió a su marido hace unos 44 años.

Su bondad infinita y su entrega hacia los demás hizo que la herencia que le pertenecía a uno de sus hijos fallecidos, José Antonio, la donara a los vecinos del pueblo. En aquella parcela se levantó el centro cultural, la ermita de Santa Rita, el parque infantil, canchas deportivas y la plaza pública, lo que posibilitó que Los Estancos se haya convertido en un auténtico referente cultural y religioso, no en vano la peregrinación cada lunes a Santa Rita se ha consolidado en el tiempo.

La vida de Anita estuvo salpicada de momentos duros. Se quedó viuda con 47 años y con cuatro hijos solteros en casa. A ello se le suma la muerte de dos de sus hijos y la del propio esposo. Sin embargo, el fallecimiento de una de sus nueras, la mujer de su hijo Domingo la marcó. Desde aquella fecha se dedicó a atender a sus nietos Armando y Roberto.

Ana Cabrera ha dejado una importante huella en Los Estancos y en la isla general. Y esa presencia será permanente porque la plaza pública del pueblo lleva su nombre como reconocimiento a su importante labor vecinal. Una de sus grandes gestas la constituye la construcción de la ermita de Santa Rita. Jugó un papel fundamental en el citado inmueble religioso, no solo con la donación del suelo, sino con la búsqueda de la financiación para la edificación. Uno de sus días más importante sería el 22 de mayo de 1980, cuando se celebró el primer oficio religioso.

Consternación

La noticia de la muerte de Anita se divulgó el sábado, día de su óbito, con rapidez por toda la isla y por la redes sociales, que se llenaron de comentarios de pésame a toda la familia y, en especial a su nieto José Concepción, el tenor majorero de fama internacional que en su cuenta recibió más de 700 mensajes de condolencias.

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