La Junta de Administración de Eólicas de Fuerteventura pretende mejorar los servicios del Parque Eólico de Cañada de la Barca, en el municipio de Pájara, cuya maquinaria se ha quedado totalmente obsoleta tras casi una treintena de años de funcionamiento y fuera de mercado desde el punto de vista técnico.

La citada Junta acordó ayer la aprobación de varios contratos que, en su conjunto, tienen por objetivo, «garantizar la máxima optimización y eficiencia de las instalaciones de este parque pionero a nivel nacional y europeo en su apuesta por el binomio agua-energía para la producción de agua mediante energía eólica», señaló el presidente del Cabildo, Sergio Lloret.

Así, se aprobó en la citada sesión, la propuesta de una nueva licitación para la contratación del servicio de operaciones y mantenimiento preventivo, predictivo y correctivo, dado que el actual contrato prescribe en julio del presente año. También para la prestación del servicio del centro de control, telemedida y una nueva licitación para contratar un servicio de gestión que provea al Parque Eólico del personal técnico requerido.

La sesión de la Junta sirvió, a su vez, para dar conformidad a la toma de posesión del vicepresidente del Cabildo Insular, Juan Nicolás Cabrera, y de Gonzalo Báez, gerente del CAAF como nuevos consejeros de Eólicas Fuerteventura. Este último vendría a cubrir la plaza vacante dejada por José Luis Perdomo.

A finales del año 1993, se creó la citada Agrupación de Interés Económico con el objetivo de reducir los costes en la desalación de agua de mar para el consumo de la población. La sociedad estaba formada por CAAF (60%) y Enel Green Power España SL, del grupo Endesa ( 40%).

Sin embargo, la ciudadanía nunca creyó que este proyecto rebajaría la factura del agua. Un año más tarde, entró en funcionamiento dicho parque eólico con 45 unidades de aerogeneradores que generaban inicialmente 10,26 Mw de potencia. En la actualidad, la mayor parte de estos aparatos generadores de energía se encuentran obsoletos y en un estado lamentable.

Los administradores consideran que el futuro de las instalaciones eólicas del mencionado parque majorero pasa por su modernización, la reducción del número de aerogeneradores, introducir otros de mayor potencia y eficiencia energética para buscar la máxima optimización.