El servicio de transporte interurbano sigue siendo uno de los grandes problemas de Fuerteventura. El citado transporte, que corre a cargo de la empresa concesionaria, Transporte Antonio Díaz Hernández (Tiadhe), continúa generando críticas de los usuarios, no solo por la escasez de vehículos, el estado de los mismos, la impuntualidad, frecuencias o largas colas, entre otras muchas quejas. La concesión administrativa para el polémico servicio expiró a finales de 2022, y aunque la empresa demandó prorrogar el mismo, el Cabildo majorero deberá sacar a licitación el nuevo contrato.

Después de las quejas ciudadanas y, en especial de trabajadores y estudiantes que no llegan a su hora al trabajo o al centro escolar, el Servicio de Transporte Público de Fuerteventura ha realizado diversos ajustes en la planificación de sus líneas de guaguas con el fin de ofrecer mayores frecuencias que sirvan de refuerzo al incremento de usuarios registrado por el servicio a raíz de la puesta en vigor de la bonificación que permite la gratuidad de los desplazamientos en la Isla.

Tras la reunión mantenida la pasada semana entre la empresa concesionaria y el consejero insular de Transportes, Juan Nicolás Cabrera, «se ha alcanzado el compromiso por parte de la adjudicataria de ir sustituyendo la flota actual por nuevos vehículos, siempre dentro del marco de las condiciones que establece el contrato de concesión vigente».

Sin embargo, el presidente insular, Sergio Lloret, considera que el contrato «por su antigüedad no es apto para adaptarse al completo a las condiciones de los requerimientos de la Isla de hoy». Además, añade que espera que estas adaptaciones «realizadas dentro de las limitaciones de este marco contractual, nos permitan mejorar, en la medida de lo posible, el servicio para adaptarlo a las necesidades de la población. La solución definitiva de la problemática existente en la isla pasa irremediablemente por la redacción de un nuevo contrato de concesión».

La empresa concesionaria y la institución insular han acordado «dar viabilidad a todas aquellas modificaciones que sean posibles, incorporando nuevos servicios a fin de dar respuesta a la saturación que se está produciendo en determinadas frecuencias de algunas líneas con mayor número de pasajeros”, detalla Cabrera.

Entre los refuerzos se han tenido en cuenta las necesidades del aeropuerto insular y los colectivos vecinales y trabajadores.