Puerto del Rosario
La última orden de Gordillo
Pedro Gordillo, jefe de la Policía Local capitalina, se despide tras 40 años de servicio. Con emoción y gratitud, deja atrás el uniforme y de haber convertido la seguridad ciudadana en una misión de vida.

El inspector jefe de la Policía Local de Puerto del Rosario, Pedro Gordillo, con su último uniforme oficial en las dependencias policiales. / La Provincia
M. R. P.
La vida profesional de Pedro Gordillo Cabrera, inspector jefe de la Policía Local de Puerto del Rosario, llegó a su punto final tras cuarenta años de entrega a la seguridad y al bienestar de sus vecinos. Hace escasos días, en un acto cargado de emoción, se despidió de la plantilla y del subinspector Sergio Cerdeña, quien asume ahora la jefatura del cuerpo. «Lo único que he querido hacer en estos años ha sido servir a mi comunidad», expresó Gordillo, con la serenidad de quien sabe que cumplió su misión.
Tras concluir sus estudios escolares trabajó en diferentes sectores con un doble objetivo: ayudar a la familia y poder seguir formándose. Así, en 1984 se presentó a las oposiciones a la Policía Local de la capital y logró la plaza como agente. Su afán de superación personal y profesional le llevo a seguir formándose. En diciembre de 1989 ascendió a sargento logrando convertirse en jefe de la Policía. Doce años después logró el ascenso a inspector del cuerpo, cargo con el que se jubila de forma reglamentaria en los próximos meses, ya que ahora disfruta de permisos oficiales y desde ahora no volverá a lucir el uniforme.
Más allá de los galones, Gordillo siempre defendió que su labor era «ayudar y proteger». Su liderazgo se caracterizó por la cercanía con la ciudadanía y el compromiso en la formación de nuevas generaciones de agentes.
Su última orden no fue un mandato policial, sino una invitación a recordar que la seguridad es también un acto de amor hacia los vecinos. En Puerto del Rosario, su nombre quedará ligado a la memoria de un servidor público que convirtió la vocación en legado.
En el plano académico, Gordillo es licenciado en Derecho, Graduado Social y se encuentra en posesión del título de Adaptación Pedagógica (CA), lo que le permite impartir clases en el ámbito policial y de la seguridad, entre otros. Ha participado en numerosos cursos que han complementado su formación. Además, es profesor de la Academia Canaria de Seguridad, Premio del Gobierno de Canarias en 2012, Cruz al Mérito Policial con Distintivo Blanco, Medalla de Plata de Cruz Roja Española y nominado ‘Majorero del Año’ por la emisora Onda Fuerteventura.
Durante su carrera de policía ha tenido a ocho alcaldes en el Ayuntamiento: Eustaquio Santana, Tomás Saavedra, Manuel Miranda, Manuel Travieso, Marcial Morales, Nicolás Gutiérrez, Juan Jiménez y David de Vera.
Recuerda sus inicios en la Policía Local: «Éramos doce policías y un cabo–jefe. Sólo teníamos una máquina de escribir, un coche y dos motos con turnos de 12 horas. Sabías cuando entrabas de servicio pero no cuando salías».
Entre los cientos de servicios realizados se le viene a la memoria la detención de los atracadores con armas de fuego en hoteles del Sur, la captura de un preso fugado de la cárcel de Tahiche, entre otros muchos, pero no puede olvidar la época del expediente de regulación de empleo del Ayuntamiento capitalino «donde tuve que desalojar a compañeros y amigos que se habían encadenado en el interior de la Casa Consistorial, así como las demoliciones en Playa Blanca o en la Avenida de los Reyes, así como el precinto de la vivienda de un primo mío. «Todas estas actuaciones fueron cumpliendo con nuestras obligaciones y funciones», expone.
Familia humilde
Pedro Gordillo nació en el seno de una familia humilde de Tamariche, un barrio del municipio de Puerto del Rosario. Su padre, Pedro, ya fallecido, y su madre, Josefa, formaron una familia de cuatro hijos: Pedro, Cristina, Dominga y Luis Manuel. «Mis padres nos inculcaron a mis hermanos y a mi una educación basada en los valores y los principios para toda una vida. Esos principios fueron los que nos hicieron las personas que somos», relata el exinspector de la Policía Local en la conversación mantenida en su finca de Tetir.
Gordillo rememora con nostalgia su niñez en Tamariche, de cuando cuidaba sus cabras con el tío Feluco en la zona del Cascajo junto a su bardino Capitán, así como que tenía que recorrer varios kilómetros cada día para ir a la escuela en Tetir.
Cuando evoca a su padre y los sacrificios que tuvo que hacer para sacar adelante a la familia se le humedecen los ojos, al tiempo que se emociona con alguna lágrima cuando se deshace en elogios hacia la figura de su madre.
El inspector de la Policía Local formó una familia con Juana Aguiar, a la que define como el mayor apoyo que ha tenido en los buenos y malos momentos. Tienen dos hijos: Alba, enfermera, y Pedro, futuro Policía Nacional, aunque reconoce que la llegada de su nieto Gael «ha llenado de alegría y amor a la familia».
Ahora, sin tener responsabilidades profesionales, Gordillo tendrá más tiempo para disfrutar de la familia y, especialmente de su nieto Gael, así como de sus aficiones: la cacería, afición que heredó de su abuelo y su padre. Práctica la caza tradicional que es el uso exclusivo del perro podenco canario y el hurón, así como la pesca.
Suscríbete para seguir leyendo
- El bochinche más escondido de Gran Canaria se encuentra en este municipio: comida casera, productos locales y precios económicos
- Ramírez saca la calculadora: 'Cogí la UD Las Palmas con 76 millones de deuda y ahora hay 76 millones en positivo
- La Feria de Navidad de Siete Palmas incorpora una atracción nunca vista en Canarias
- ¿Por qué se llama así Schamann?
- El balbuceo de Luis García: 'Jesé no es titular porque las decisiones son mías
- Los panetones artesanales de masa madre que alimentan con mimo a su barrio de Las Palmas de Gran Canaria
- Dos detenidos en Las Canteras tras un violento asalto a un paseante
- ¿Qué hacer en Gran Canaria este fin de semana?