Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fuerteventura se tiñe de verde: la isla reverdece tras las lluvias y enamora a locales y turistas

El paisaje majorero se transforma tras diciembre: campos cubiertos de hierba, flores y barrancos que renacen

Fuerteventura verde

Fuerteventura verde / LP/DLP

Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Durante años, el paisaje de Fuerteventura ha sido sinónimo de ocres volcánicos y una belleza árida e infinita. Pero este comienzo de 2026 ha regalado a la isla un milagro visual que no ocurre todos los inviernos: la lluvia ha devuelto al suelo su memoria vegetal.

Tras las precipitaciones de diciembre, Fuerteventura luce agradecida. Verde de hierba, amarilla de flores y marrón de tierra húmeda. Es una transformación efímera pero impactante que ha despertado el entusiasmo de vecinos, senderistas y creadores de contenido. Y lo mejor es que no se trata de un fenómeno localizado. Desde el sur hasta el norte, cualquier majada o ladera ha comenzado a cubrirse de vida.

De Betancuria a Vallebrón: las zonas más verdes

Aunque toda la isla ofrece rincones sorprendentes, hay zonas que rivalizan en frondosidad. Betancuria y Vega de Río Palmas, dos clásicos del interior, compiten con Vallebrón y Toto en belleza renacida. También destacan otros lugares como Pájara, Tuineje, Tindaya, Tababaire y La Olía, donde el verde brota sin pedir permiso, reclamando un protagonismo que llevaba años silenciado por la sequía.

Uno de los que mejor ha captado este fenómeno es el creador de contenido Enmanuel Morales Schmidt, conocido en redes como @fuertevidorra. A través de su dron, ha sobrevolado zonas rurales, riscos, gavias y senderos ocultos que ahora se muestran como auténticos vergeles temporales. Sus vídeos muestran laderas cubiertas de hierba, flores silvestres y una luz distinta, más suave, que invita a redescubrir la isla.

La capacidad del suelo majorero para absorber agua y despertar al mínimo estímulo es bien conocida por quienes trabajan el campo o estudian la geografía local. Aunque la sequía sigue siendo un problema estructural, estos episodios de lluvia permiten al ecosistema regenerarse, a las especies autóctonas fortalecerse y a la población reconectar con un paisaje distinto al habitual.

Tracking Pixel Contents