Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un referente de la educación

Doña Paquita regresa a la escuela

Francisca Pérez ejerció su labor de maestra durante cuatro décadas en Triquivijate. A pesar de que han pasado 16 años de su fallecimiento, los vecinos y sus exalumnos siguen recordándola con respeto y gratitud. El colegio del pueblo lleva su nombre y su figura fue ensalzada por los niños y niñas del centro.

Foto de familia de los niños y niñas del colegio de Triquivijate, junto a sus profesores , en el acto de reconocimiento de la figura de doña Paquita. | LP/DLP

Foto de familia de los niños y niñas del colegio de Triquivijate, junto a sus profesores , en el acto de reconocimiento de la figura de doña Paquita. | LP/DLP

M.R.P.

Puerto del Rosario

Hay personas que dejan huella. Una de ellas es Francisca Pérez López, cariñosamente conocida como doña Paquita, quien durante cuatro décadas ejerció como maestra. Además, siempre en el pueblo de Triquivijate, en el municipio de Antigua, donde el colegio lleva su nombre en reconocimiento a su labor profesional. Los alumnos de este centro educativo tributaron un merecido homenaje dentro de los actos del Día de la Mujer, que aunque la efemérides se celebró el pasado 8 de marzo, no sería hasta el pasado viernes cuando los niños y niñas, junto a los profesores, celebraron un emotivo acto centrando la jornada en la figura de la entrañable maestra.

Paquita llegó en los años 50 a Triquivijate desde su Telde natal. Aquí no sólo desarrolló una ingente labor académica, y más en aquellos tiempos, sino que su luz y su figura permanecen encendidas, no en vano por sus manos pasaron muchas generaciones. Hablar de doña Paquita en el pueblo, en el municipio o en la isla es sinónimo de respeto, gratitud y memoria viva. Su legado no se mide únicamente en los libros o lecciones que impartió en aquella vieja escuela, sino en la huella que dejó en cada alumno y en cada familia, porque además se implicó en la vida comunitaria. Su fallecimiento en 2010 supuso una auténtica tragedia para los vecinos de Triquivijate que perdieron a una referente.

En el pueblo conoció a Tino Jordán con quien contrajo matrimonio y tuvieron ocho hijos: María Eugenia, Tino, Margarita, Esther, Javier, Nieves, Mario e Inma. Curiosamente seis de ellos siguieron los pasos de su madre y se dedican o dedicaron a la enseñanza. Los otros dos eligieron caminos distintos al resto de hermanos.

Dos de sus hijas, María Eugenia y Nieves, participaron con los niños y niñas del colegio de Triviquijate en el citado acto y no sólo se enfrentaron a las preguntas de los alumnos sobre la figura de su madre sino que explicaron los valores que les inculcó a ellas y a sus hermanos.

Los hijos de Paquita fueron también sus alumnos, por lo que tuvo que compaginar el papel de madre y maestra. « En casa le decíamos mamá, pero en la escuela nos tenía prohibido que la llamáramos así, y nos dirigiamos a ella como señorita o maestra», señaló su hija Nieves a los asistentes.

Tracking Pixel Contents