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Análisis

¡¡Puerto de Cabras y su patrimonio están de enhorabuena!!

El catálogo municipal de patrimonio avanza a un ritmo endemoniado tras la inclusión en el mismo de las viviendas de la llamada Casas de la Cornisa de la antigua capital

Imagen nocturna de varias viviendas de La Cornisa.

Imagen nocturna de varias viviendas de La Cornisa. / LP/DLP

Carmelo Torres Torres

Echando la vista atrás, y en atención a los auténticos atentados que durante mucho tiempo se se habían estado cometiendo sobre el patrimonio cultural, más concretamente el edificado, en la capital majorera, debo reconocer que se alcanzó un momento en el que ya todo parecía perdido, tanto la lucha,iniciada desde la primavera de 2018, como las mismas viviendas. Todo lo perimetrado dentro de la ciudad originaria, con especial mención del conjunto denominado “La Cornisa”, parecía condenado a desaparecer en un breve espacio de tiempo. Y ello no era casual, no en vano tratarse del áera insular en que la presión urbanística y los intereses creados eran mayores que en cualquier otra zona del solar majorero,… y es que la especulación posee una sombra muy alargada que ha llevado a que empresarios, propietarios, funcionarios y parte de nuestros representantes compartan cama e intereses.

Resulta evidente que, afortunadamente, no todos los propietarios de inmuebles históricos se han mostrado contrarios a su inclusión en el catálogo municipal de protección de bienes culturales, previstos para todos y cada uno de los municipios de Canarias. No obstante, también se hace necesario reconocer que los dueños de los inmuebles que reúnen las características descritas por la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias, de 25 de abril de 2019, para formar parte de dichos catálogos podrían considerarse ninguneados. Ambas posturas son lícitas, aquellos que se muestran afortunados y orgullosos de poseer alguna de las viviendas más antiguas de Puerto de Cabras y que ven en esta herramienta preservacionista una garantía de que lo levantado por sus ancestros se conserve para siempre, así como la de los que sopesando los pros y los contras, algunos cegados por el color del dinero, sin reflexionar siquiera, se han decidido por tirar lo histórico y levantar obra nueva, con los pingües beneficios económicos que ello les supondría en muy breve plazo.

Pero frente a esas posibilidades, y por encima de todo, se alza la Ley, una que en nuestra isla,realmente en todo el Archipiélago, está costando aceptar, cumplirla y hacerla cumplir, precisamente por los que debieran ser garantes de preservar nuestro patrimonio. La Ley también se eleva por encima de la mera ignorancia, de la especulación,… y de la falta de cultura y sensibilidad necesarias –propias de una sociedad desarrollada y madura- que deberían dar pie a que los mismos propietarios fuesen los que promovieran la inclusión de sus inmuebles en el catálogo,… siendo esto lo que ha acontecido con algunas casas de nuestra capital.

El camino hacia la total aniquilación de los restos más antiguos de Puerto del Rosario se iniciaría con la aprobación del último Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad (2017), uno que sutilmente hizo desaparecer cualquier tipo de protección sobre los inmuebles históricos del núcleo (PEP y PERI). ¡Y nadie se dio cuenta!, o nadie se quiso dar cuenta,… ¿descuido?, ¿intereses creados?, ¿desinterés?, ¿ignorancia?,… contando además con la connivencia de grupos de técnicos y políticos que se escudaban, y era cierto, en la incongruencia de que los informes emitidos desde el Cabildo no eran vinculantes para frenar demolición alguna, dejando en manos del político municipal de turno la decisión de permitir demoler o no. Curiosamente, en Puerto del Rosario nuestros representantes siempre eran partidarios de demoler ¡Para sorpresa de nadie!. Y así sucedió con varios casos, para desgracia de nuestro casco histórico y para descrédito de algunos políticos aún en activo, de los que en alguna ocasión tocará hablar.

Frente a tamaño despropósito un par de vecinos, Lorenzo Mateo Castañeyra y el que esto suscribe- decidimos mover ficha y elevar la propuesta de BIC de lo que quedaba del “Viejo Puerto de Cabras” al Cabildo de Fuerteventura. Poco después el amigo Loren decidió apartarse a causa de las enormes presiones, e incluso amenazas veladas, que recibió. Ante dicha circunstancia se decidió continuar en solitario y luchar por lo que la inmensa mayoría daban por perdido, llevándome dicho empeño a pasar incluso por los tribunales, para descrédito del denunciante, no obstante quedar como un mero mentiroso ante la juez.

En cualquier caso, la propuesta de BIC fue incomprensiblemente rechazada hasta en tres ocasiones por la Institución Insular, decidiendo presentarla directamente en la Dirección General de Patrimonio,… siendo el resultado casi el mismo, se ignoró, alcanzando incluso a perderse los dos volúmenes presentados en aquella ocasión. Tras cada una de las intentonas habían cientos de horas de trabajo,… y enormes dosis de desánimo. Pero ello no fue óbice para que desde la prensa, la radio o la televisión se llamara a su protección, pasando además a intentar retratar a cada uno de los implicados en esa estudiada estrategia especulativa, de ello queda constancia en las hemerotecas… no sin olvidar la mesa redonda o el concierto organizado con motivo de dar a conocer la iniciativa y recabar unos apoyos sociales que siempre se mostraron tibios, a sabiendas que de la clase política no se esperaba nada, pues a pesar de las reiteradas invitaciones,… realmente nunca estuvieron,… y nunca se les esperó. Con ello quedaron, una vez más, nuevamente retratados.

En cualquier caso, cuando ya casi todo se daba por perdido la fortuna terminó por tocar a la puerta. Y es de reconocer que si bien en ocasiones los grandes logros parten de la sociedad civil, este no fue el caso, a pesar del empeño en la lucha entablada. Las elecciones de 2023 hicieron llegar a la política a una persona conocedora de nuestra cultura, y que siempre se ha mostrado decidido a defender y divulgar nuestra historia, nuestra etnografía…, una que nombrado como concejal de cultura ha terminado por demostrarnos que no todos los políticos son iguales, si bien es cierto que él no podría definirse como un político al uso,… sino más bien como un vecino que decide participar en la actividad política de su municipio.

Y lo dicho no debería caer en saco roto, terminando por comprender que desde dentro todo se puede hacer más fácil, aun cuando en realidad simplemente se debía atender a lo dictado ¡Cumplir con la Ley!. Desde el minuto uno David decidió tomar las riendas y asumir la enorme responsabilidad, y con la valentía, entrega e inteligencia que le caracteriza ha terminado por lograr cristalizar su labor en la elaboración de un amplio catálogo de protección municipal que abarca cerca de novecientos bienes municipales a preservar. Y ello aconteció frente a la incredulidad de los promotores del destrozo planificado que ya existía sobre la mesa con una detallada hoja de ruta, sin vislumbrar el “factor persona”, aquel que por encima del cálculo de votos y la falsa consideración de vecinos y colegas concejales que nunca estimaron el valor de hacer lo justo por encima del empeño de ser reelegido en el sillón, y es que la ética, hasta en los momentos presentes siempre tendrá cabida, a pesar de entre nuestros representantes la misma haberse asemejado a una especie en peligro de extinción,… en ello la figura del actual alcalde David de Vera también ha tenido su propio peso. Y es que en la votación del pleno del día 11 de marzo –quedio cabida a las 16 viviendas de “La Cornisa” y de algunos bienes más- cada opción política quedó perfectamente retratada en cuanto a su sensibilidad con nuestra historia y el patrimonio cultural, en ello cabe aquella máxima de que “Poderoso caballero es don dinero”,… alzándose frente a la misma la otra de “No todo está a la venta”.

Aunque pocos son los que al presente valoran en su justa medida el logro, considero, y espero, que las generaciones futuras sean capaces de poner entre las acciones de mayor estima esta que ha supuesto dar cabida a las voces de especialistas y de un porcentaje creciente de la población en el objetivo de poder contar con un digno casco histórico y permitir que se defienda a una parte muy significativa de nuestro pasado, una que además posee un valor identitario enorme,… y que nos haga sentir orgullosos de nuestro pasado y de los restos que nos han legado las generaciones pasadas. El logro de David de León y del equipo de Gobierno ha sido titánico, y además corriendo contrarreloj.

Ahora toca concluir con la aprobación definitiva del documento y empezar a luchar por alcanzar al siguiente objetivo que se nos presenta en el horizonte: recuperar la histórica denominación de la capital majorera PUERTO DE CABRAS.

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