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El Carnevali, más que una familia

El club ha vivido un notable crecimiento desde su traslado a La Mayordomía 2, que se queda pequeño para albegar a 300 jóvenes, a los que se inculca el orgulloso de defender su colores

El Carnevali, más que una familia

El Carnevali, más que una familia

"Más que un club, una familia". El lema que acompaña al escudo del CD Carnevali se cumple rigurosamente 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año. En el campo de juego y fuera de él. En realidad el club es mucho más que una familia, donde el balón rueda al compás de la vida. Por eso, en La Mayordomía 2, a los pies de Lomo de Los Frailes, en la populosa barriada de Tamaraceite, hay una íntima y encendida pasión por el fútbol prendida por Daniel Carnevali Spurchisi, leyenda viva de la UD Las Palmas y de la selección de Argentina, que moldea junto a sus colaboradores a un buen puñado de chiquillos con la certeza de que se convertirán en personas de bien para la sociedad y, si cuadra la ocasión, en buenos futbolistas.

"En esta casa, importan tanto los buenos gestos técnicos como los buenos modales", conviene el presidente del club para introducir al recién llegado sobre la esfera de convivencia que rodea la entidad. "Aquí dejamos tranquilo al hincha que todos llevamos dentro y nos implicamos en la tarea de formación. Nos apasiona la capacidad del fútbol para transformar a las personas, eso es lo transcendental de nuestra labor", concreta Carnevali desde una modesta oficina junto al césped sintético del campo de La Mayordomía 2, donde se vislumbra al fondo el barranco de Tamaraceite.

La idea primaria de la escuela de fútbol Carnevali, iniciada en las instalacionesya desaparecidas de La Galera en el verano de 1997, generó la necesidad de ampliar las edades y, por lo tanto, la creación de equipos en todas las categorías de base. "La idea siempre ha sido posibilitar a todos los niños que sigan creciendo en una estructura que trate de ofrecer y respetar todos aquellos requerimientos que exige su evolución", formula el antiguo portero, icono de la Unión Deportiva Las Palmas.

El balón gana protagonismo durante todas las tardes en La Mayordomía 2. Una legión de jóvenes futbolistas, niños y niñas, acude a los entrenamientos para emular el último gesto de Leo Messi, Cristiano Ronaldo o Jonathan Viera que vieron en la tele a mediodía con Los Manolos. "Tenemos actualmente 300 futbolistas", resume Claudio Carnevali Curaba, que ejerce como coordinador del club, mientras sobre el césped un enjambre de jugadores de todas las edades trata de domar la pelota. En el campo están los futbolistas y en el perímetro, una tropa de padres y madres, pacientes que esperan los 90 minutos de la práctica.

"Llevamos casi dos décadas trabajando con los niños de esta ciudad y demostrando que se puede utilizar este juego, que apasiona a tantos, como un óptimo medio de formación, en un club que garantiza el clima adecuado para que se potencien todo tipo de valores", insiste Claudio Carnevali, quien divide su tiempo en las labores de coordinación general y llevando las riendas del Infantil Preferente y del Benjamín B.

En una línea más teórica, Daniel Carnevali, con ayuda de una pizarra, donde remarca de manera gráfica los conceptos, explica que partiendo de los propios fundamentos del juego, se puede afirmar que "la formación del jugador no termina nunca". "Mientras el jugador compita va a continuar adquiriendo experiencias y enriqueciendo sus capacidades técnicas y tácticas. Pero, obviamente, ese enriquecimiento no es el mismo en cada etapa, por lo que debemos respetar cada fase en el proceso formativo", advierte, remarcando en la pizarra con el rotulador cada escalón del proceso.

Además de la Escuela, donde los más pequeños dan sus primeros pasos como proyecto de futbolistas, el club dispone de 14 equipos federados, desde categoría benjamín a juvenil, la única que actualmente no cuenta con un equipo en Preferente, aunque se encuentre en vías de lograrlo. José Luis Sánchez, Pedro Tavío y Valentín de Félix conducen a los mayores de la saga celeste, que se encuentran inmersos en una batalla deportiva por subir a la Preferente -un hito histórico en la cadena-, tras haber ascendido la temporada anterior desde la Segunda Juvenil.

Un escalón más abajo, en la categoría cadete Preferente, el grupo entrenado por Daniel Carnevali y Alberto Suárez ha sido una de las sensaciones de su Liga y se ha aupado a los puestos altos de la clasificación, a pesar de ser un recién llegado a la mejor competición cadete de Gran Canaria. Ya no es raro observar cómo algunos de sus jugadores -que llevan juntos desde benjamín- forman parte de las convocatorias de la Selección Canaria sub 16. El Cadete B, dirigido por Cristo Dámaso, David Sánchez y Pedro Díaz, y el Cadete C, llevado por Roque Medina y Domingo Perdomo, han dibujado una trayectoria creciente en sus respectivos campeonatos, donde han conseguido afianzarse en las plazas punteras.

En la categoría inmediatamente inferior, el Infantil Preferente, entrenado por Claudio Carnevali, Jorge Rodríguez y Samuel Hernández, que partía con el complejo reto de la permanencia, se ha consolidado en su campeonato como un grupo combativo, que ofrece resistencia a todos sus rivales; mientras que el Infantil B, llevado por Daniel Carnevali y Valentín de Félix, e Infantil C,conducido por Domingo Perdomo e Israel Brandon, están aprendiendo a ser competitivos en el exigente fútbol-11, después de dar el salto formativo desde el fútbol-8.

Los alevines del Carnevali observan mayoritariamente la competición desde la azotea de la clasificación en sus respectivos grupos. El equipo Preferente, entrenado por Lauren Ruiz y José Hernández, ha trazado una competición de ensueño, que incluye un reciente empate frente a la UD Las Palmas, que no perdía puntos desde hace dos años. Mientras que el Alevín B, conducido por el dúo Alexander Suarez -jugador del Villa de Santa Brígida- y Elías Hernández y el Alevín C, comandado por Alexis Salgado, Rayco Sánchez y Juan Pedro Brito, cosechan alegrías cada fin de semana con buen fútbol y partidos espectaculares, al tiempo que el Alevín D, de Nauzet, Brian Hernández y Echedey, progresa semana a semana en su Liga.

Los más pequeños de la casa se divierten a lo grande con el fútbol, casi siempre obviando sus posiciones clasificatorias. El Benjamín A, con Julio Tavío y Borja Andrés, celebra sus goles con jolgorio a pesar de estar en zona descenso en la categoría Preferente, al tiempo que el Benjamín B, llevado por Claudio Carnevali y Jorge Rodríguez; y el Benjamín C, de Johnny Melián y Francisco Matilla; reflejan con destreza en la competición todos aquellos conceptos futbolísticos que van adquiriendo durante la semana.

"Nili Perdomo, que jugó de titular con la UD Las Palmas frente al Real Madrid hace escasos días, perteneció varias temporadas a nuestra cadena", apunta Claudio Carnevali, quien señala que "este ejemplo sirve como aliciente para los jugadores del club y, además, ratifica que la metodología de trabajo llevada a cabo por la entidad obtiene valiosos frutos".

Abundando en este extremo, Daniel Carnevali precisa que el esfuerzo de la institución en los últimos tiempos "se ha situado del lado de la contratación de técnicos cualificados, así como el esmerado intento por redactar y desarrollar un plan general, con mejoras en múltiples apartados, acorde a las necesidades de la masa que integra la organización deportiva".

El CD Carnevali, como la generalidad de equipos de la base, no es ajeno a las apreturas financieras, más aún en estos tiempos inciertos. "Es obvio que quien emplea su tiempo en el fútbol de formación no lo hace por un afán puramente económico", disipa Daniel Carnevali, que se apoya en su mujer Teresa, su nuera Carmen y su hija Lorena para conducir la logística del club.

"Como todos los clubes, necesitamos patrocinadores. Empresas que confíen en nuestro trabajo y, sobre todo, en nuestra progresión", recalca el ex portero amarillo, quien subraya que no están interesados en "una ayuda puntual y desligada de compromiso", sino en "una alianza con marcas que deseen otorgar valor social a su nombre y que se alineen con nuestra visión del deporte y se posicionen junto a un proyecto basado en la calidad".

"En estos momentos contamos con la aportación de Twocar, empresa dedicada al sector automotor, gestionada por Ruyman Martín, quien jugó al fútbol y conoce las necesidades del deporte en la base. Estamos muy agradecidos por su colaboración, que nos permite hacer nuestro trabajo con mayor eficacia", destaca Carnevali, quien desgrana los objetivos futuros de la entidad: un local social para desarrollar nuevas actividades, afianzar la competitividad deportiva en toda la cadena, donde se incluye alcanzar la División de Honor Juvenil y, sobre todo, "lograr que los niños estén orgullosos de pertenecer a nuestro club, a nuestra familia", un objetivo que el Daniel Carnevali se gana a pulso por su ejemplaridad dentro y fuera del campo.

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