Las obras del parque tecnológico de Telde, previsto en los terrenos de Lomo Silva, arrancarán a lo largo del mes de octubre después de que la Concejalía de Urbanismo conceda en los próximos 15 días las primeras licencias de urbanización de la zona, según confirmaron ayer in situ la alcaldesa de la ciudad, María del Carmen Castellano, y el edil del área, Francisco López, durante una visita institucional a los terrenos en la que estuvieron acompañados por la vicepresidenta del Cabildo de Gran Canaria y consejera de Hacienda, Rosa Rodríguez.

El macrocentro de investigación, en el que se emplazarán entre 30 y 40 empresas del sector de las nuevas tecnologías y la investigación, ocupa una parcela de 100.000 metros cuadrados que es de titularidad pública desde hace más de una década, cuando el Ayuntamiento de Telde firmó un convenio con la multinacional holandesa Ahold que permitió la edificación del actual centro logístico de Dinosol y la reserva de una pieza de suelo que lleva una larga década esperando por su desarrollo.

En un primer momento, el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) se involucró en el proyecto junto con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el Gobierno autónomo y el resto de administraciones, pero lo cierto es que los cambios en la fisonomía del parque y distintos trámites burocráticos han dilatado el comienzo de los trabajos hasta el presente ejercicio.

Rodríguez aclaró ayer que se dispone de una subvención de 1,2 millones de euros para arrancar este año con la construcción de dos de las naves nodrizas del emporio, cuyo boceto fue recientemente modificado por el pleno del consistorio para ajustarse a ciertos condicionantes de la Cotmac. Esta primera actuación debía haberse ejecutado en 2010, por lo que se ha tenido que prorrogar la inversión.

Igualmente, la vicepresidenta del Cabildo apuntó que esta primera remesa de fondos también hará viable la construcción de una rotonda en la zona, hoy día sin ningún tipo de equipamientos disponibles.