Lo mejor de la crema en queso producido en Gran Canaria está de viaje por Gran Bretaña para recalar en Birmingham, sede 2011 de la World Cheese Awards, el principal concurso internacional de la especialidad y en el que las piezas de todo el Archipiélago se han ido convirtiendo en un referente desde 2009, año en el que los pequeños productores llegaron, vieron y terminaron arrasando en el medallero.

Elizardo Monzón, veterinario del Servicio de Extensión Agraria del Cabildo, asegura que tras la incursión de los productos isleños en este certamen, "se habla de Gran Canaria a nivel mundial", tanto por la repercusión del propio evento, como por la difusión luego en la propia revista especializada que difunde la organización y los propios participantes, que subrayan el porcentaje de galardones que se lleva Canarias, en 2010 con 33 medallas, de las que 18 fueron para Gran Canaria.

La partida, que ya se encuentra en la segunda ciudad británica está compuesta por los quesos de 15 productores que obtuvieron premios en el concurso insular celebrado el pasado julio. La mayoría son curados, porque los últimos fueron elaborados en junio y han permanecido guardados para la ocasión en sus cañizos.

Monzón destaca que la selección de este año es quizá la que mejor representa la variedad quesera insular, desde un flor de Guía a un curado de cabra de Valsequillo, y que se las tendrá que ver con un volumen de 3.000 quesos llegados de todo el mundo. Por su parte, José Miguel Álamo, consejero de Agricultura del Cabildo, subraya especialmente la "sanidad de nuestra cabaña ganadera", que destaca por la ausencia de enfermedades comunes en otras partes del mundo. El Cabildo además corre con los gastos de inscripción y de envío pero los productos van huérfanos por falta de presupuesto. De momento habrá que esperar hasta finales de mes para conocer el resultado, pero en cualquier caso lo logrado hasta la fecha, asevera Monzón, "era impensable hace apenas unos años". Hay que decir que en teoría hasta 2000 no se podían comercializar los quesos, año en que los productores se adaptaron a la normativa europea dando el campanazo.