La fiesta de la Inmaculada Concepción y la Caña Dulce de Jinámar logró atraer ayer a miles de personas, consolidándose como el principal festejo en participación de Telde. El Patronato de Fiestas estimó que unas 15.000 personas acudieron durante la mañana de ayer al pueblo a participar en las diversas ferias o muestras y a la procesión de la Virgen. "El templo ha estado siempre lleno, desde las seis de la mañana. Llevo más de 40 años y nunca he visto tanta gente en las 12 misas y sobre todo en la principal en la que hubo 14 curas", dijo el sacristán Antonio Rivero.

"El tiempo este año nos ha ayudado mucho, ya que en 2010 la llovizna impidió que la procesión pudiera realizarse, cosa que no había sucedido en más de 30 años", manifestó la presidenta del Patronato de Jinámar, Marta Hernández. Desde primera hora de la mañana el trasiego de gente fue intenso en la zona del tradicional mercadillo dominical, que también acudió a la cita festiva, con la instalación de una treintena de puestos.

También tuvo buena acogida la tradicional feria de ganado, con 15 ganaderos de Firgas, Valleseco, Guía, San Mateo, Agüimes, Valsequillo y Telde, con unos 100 animales y 1.600 euros en premios. El presupuesto destinado a tal fin ha sido poco más de la mitad de lo que se destinó hace dos años ya que entonces se repartió 3.000 euros.

"Nuestras expectativas eran menores que en el año pasado, pero la participación de ganado ha sido similar", expresó Octavio Santana, uno de los organizadores de la feria. "El ambiente es muy agradable, porque el día nos ha ayudado mucho ya que ha estado soleado desde primeras horas de la mañana", añadió.

Asimismo, la calle principal, llena de puestos, se hizo intransitable desde las 11.00 a las 14.15 horas, al final de la procesión.