- En seis meses que lleva usted en el cargo ya podrá hacer una valoración global, aunque no muy extensa, de cómo se ha encontrado el Ayuntamiento de Telde...

- Pues nos hemos topado con más problemas de los que preveíamos. En todo caso, eso no nos está impidiendo trabajar para tratar de solucionar los problemas de los teldenses.

- Hablemos de presupuestos. ¿Es posible sacar adelante unas cuentas con sólo 65 millones de euros?

- Para nosotros sí que lo es. Está claro que vamos a practicar recortes en todos lados. El departamento de Alcaldía, por ejemplo, va a reducir su presupuesto en un 50 %. También es verdad que estamos pendientes de que nos llegue un dinero producto de varias inversiones que hemos logrado desatascar. Si ese dinero entra, que puede oscilar entre 8 y 10 millones de euros, entonces lo que haremos será destinarlo al pago de deudas, a sanear los números rojos. Atenderíamos los pagos por orden de antigüedad y por necesidad.

- ¿Pero qué se puede hacer en concreto con esos 65 millones de euros?

- Garantizar el sueldo de la plantilla y los servicios básicos.

- Habla usted de la plantilla del Ayuntamiento. Acaban de anunciar que 21 de esos trabajadores no van a poder seguir en el consistorio el próximo año. ¿Esta es la puerta abierta para ejecutar un expediente de regularización de empleo?

- No, esta es la puerta abierta a la seriedad. No se puede permitir que entre gente a formar parte de la plantilla por la puerta de atrás, a través de un convenio que se vence y que no se puede renovar por falta de fondos. Si llega el dinero retomaremos esos convenios y contrataremos a esa o a otra gente. La administración tiene que cumplir con lo que marca la ley y notificar estos hechos.

- Entonces, ¿puede haber un ERE o no en el consistorio?

- A ver, no tenemos previsto llevar a cabo ningún ERE. No habrá ERE si nos entra el dinero previsto.

- ¿Qué dinero?

- Pues, entre otras partidas, el que nos tienen que transferir el Gobierno de Canarias y otras instituciones. Si ese dinero llega, no habrá problemas.

- ¿Cuál es la plantilla?

- En la actualidad, contando gente de convenios, funcionarios, laborales y demás grupos unas mil personas.

- ¿No son muchas?

- Yo creo que no. Somos más de 100.000 habitantes. Cumplimos con las ratios.

- ¿No será que el personal está mal distribuido?

- Eso es otra cosa.

- ¿Y si no llega el dinero?

- Entonces nos tendremos que plantear algunas medidas. De momento, ese problema no existe.

- Oiga, en la calle dicen que usted va a acabar a este paso con el paro femenino en la ciudad debido al grupo de mujeres con el que se ha rodeado en el Gabinete de Alcaldía...

- Ojalá pudiese yo acabar con el paro, pero no sólo con el de las mujeres, sino con el que se sufre en todos los sectores. Es un grupo en situación de riesgo, en exclusión, y yo siempre he trabajado muy bien con ellas. Todas tienen un cometido y lo están cumpliendo muy bien.

- ¿Y asesores? ¿No tiene muchos asesores?

- Creo que ese debate se superó hace tiempo, si quiere le saco la cuenta y verá que con este gobierno son menos asesores que con el anterior y que suponen un gasto anual inferior.

- ¿Cuál es la fórmula para sacar a Telde de la crisis?

- Generar confianza, atraer inversores y crear puestos a raíz de los dos primeros puntos. Creo que hasta ahora no se estaba transmitiendo ilusión y confianza. Nosotros hemos logrado que se vuelva a generar confianza en el Ayuntamiento.

- ¿Sabe si en el subsuelo de La Mareta hay petróleo?

- No, a La Mareta la llaman la milla de oro. ¿Por qué lo pregunta?

- ¿A usted le parece normal que un empresario esté ahora mismo dispuesto a gastarse 85 millones de euros en un espacio saturado por otros centros comerciales, tras un litigio judicial de ocho años con el Ayuntamiento y encima con la que está cayendo?

- ¡Eso mismo le pregunté yo al inversor cuando vino a vernos! Pero bueno, me dijo que estaba ilusionado y que puede ser viable. Y si él, que es el que se tiene que gastar el dinero, lo ve así no voy a ser yo quien le quite las ilusiones...

- Hablando de La Mareta, ¿qué le pasa a Guillermo Reyes? Está irreconocible...

- Guillermo Reyes es muy importante en este gobierno y gran parte del pacto se sustenta en él. Está respetando el acuerdo que se firmó en su día con el PP y CC: trabajar sin dar pie a la crispación.

- Plan General...

- El año que viene tendremos la aprobación inicial. Le estamos echando horas. Hay cosas que se dejaron planificadas que creemos buenas, como los hoteles previstos y la ampliación de carreteras. Eso sí, no nos gustan algunos equipamientos menores que consideramos imposibles de afrontar por la crisis que vivimos. Estamos trabajando con muchos convenios y a todo el que quiera invertir le pondremos una alfombra roja.

- Y pese al mal rollo que hay entre CC y PP, a usted se la ve aquí muy tranquila...

- Aquí nunca ha habido mal rollo. No tengo por qué estar alertando a los teldenses por problemas ajenos a la ciudad. Aquí no hay problemas.

- Me han dicho que en 2015 el candidato del PP será el nacionalista Pablo Rodríguez...

- (Risas) Será un buen candidato, pero no el del PP...

- ¿Cómo ve a la oposición?

- No la veo. No van a los sitios, hacen alguna moción y poco más. Dejan que desear.

- Bueno, al menos no recuerdan ya con tanta insistencia que tanto usted como el interventor y varios funcionarios y jefes siguen imputados en Faycán. ¿Cómo vive el retraso que se está produciendo en la celebración del juicio?

- Sin comentarios.