Los Magos de Oriente recuperaron ayer la tradición de recorrer las calles de Moya en cabalgata, algo que no pudieron hacer en los últimos cinco años por diversos motivos. Esta vez consiguieron dos caballos y un hermoso carruaje, en el que se desplazaron desde el paseo de Doramas hasta el polideportivo municipal. Allí, como siempre, les esperaban unos 2.500 niños y mayores, que se animaron con un espectáculo infantil hasta la hora de volver rápidamente a casa para poner los zapatos tras la puerta y esperar durante toda la noche la llegada de los regalos.

El carruaje de Melchor, Gaspar y Baltasar, con sus respectivos pajes, estuvo acompañado por una batucada de la escuela municipal de música, varios personajes de Disney y un coche con música. Había incertidumbre por el comportamiento de los dos caballos ante tanto público, pero pasearon tan tranquilos como los propios Reyes Magos.