Pedro Luis Roque Silva es un jinete con suerte. Los siete caballos que montó en las dos últimas competiciones -en La Laguna de Valleseco y en Vecindario- ganaron las competiciones. En su haber hay 90 victorias en hipódromos de la Isla y de la Península, y más de 250 en competiciones en carreteras de asfalto. Ahora dispone de caballos de ocho cuadras con los que entrena y compite.

Este jinete es natural y vecino de Trasmontaña de Arucas, donde hace casi 20 años empezó su vocación de jockey. "Cuando tenía trece años y empecé a montar en el Picadero de Ciudad de Arucas, su dueño Agustín Oliva y el veterano jinete Manolo El Panadero vieron que tenía cualidades para ser jockey para las carreras y me animaron", expresó Pedro Luis Roque. "Y hasta ahora me ha ido muy bien, porque llevo como jinete 19 años", apuntó.

Roque logró, el pasado 20 de octubre, que los caballos Sonfly de la cuadra Soñador de Tenerife, y City Bhoy, Call of the kings y Glenavon de la cuadra grancanaria Amazigh se impusieran en las carreras de 1.000, 1.600, 1.400 y 2.500 metros, respectivamente, celebradas en el hipódromo de Santa Lucía. Todo un pleno, al igual que le sucedió en La Laguna de Valleseco, donde también ganaron los tres caballos que montó.

Este parado aruquense está contento porque tiene "caballitos para correr, caballos decentes y una yegua cruzadita que es una de las mejores de la Isla". Desde que tenía 13 años, y ya tiene 32 años, monta, logrando, según el registro de la Sociedad de Fomento, ganar 90 premios en los hipódromos de Gran Canaria, Dos Hermanas, Mijas de Málaga, La Zarzuela, Sanlúcar de Barrameda de Cádiz, además de otras 250 realizadas en carreteras de asfalto. También, ha competido en Lasarte de San Sebastián, Vilaseca de Barcelona y Orense.

El secreto de sus triunfos se encuentra en la simbiosis entre los caballos y el jinete, que se logra con el entrenamiento continuo de ambos. Pedro Luis entrena todos los días desde las 5.00 a las 10.00 horas en Vecindario y otras dos o tres horas en el hipódromo de La Laguna de Valleseco. "El caballo de carrera es un atleta y debe entrenar como un culturista, un deportista, porque debe hacerse la musculatura y los pulmones para estar en forma y aguantar la carrera". "Y el jinete debe tener equilibrio, fuerza en las piernas y estar bien física y mentalmente para correr, para lo que también debe entrenar cada día y conocer los caballos", agrega Roque, quien, en cambio, no tiene problemas de peso al mantenerse en 51 kilos de peso sin necesidad de dieta. "Tener buena cabeza, sangre fría y ser constante en el trabajo diario es la clave para el éxito", señaló.

A este jockey le da lo mismo competir en hipódromos de tierra, arena, hierba o asfalto. "A los canarios nos gustan las carreras de caballo tanto de tierra como de asfalto. Nos gusta el sonido de las herraduras de los caballos por las carreteras en medio de los pueblos. Es una pasada, porque se te sube la adrenalina. Las carreras las llevo en la sangre", indicó Roque.

Para este jinete campeón, "el hipódromo de Vecindario se debería levantar, porque traería mucho turismo y desarrollo, ya que a los ingleses y a los alemanes les gusta apostar".

"Un hipódromo sin apuestas es un hipódromo muerto", señaló. Roque está convencido de que el hipódromo de Gran Canaria "tendrá mucho futuro desde que el Gobierno de Canarias apruebe la Ley de Apuestas, porque generará mucha actividad en las cuadras, se promocionará el hipódromo y traería consigo muchos empleos".