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El resbalón de Cruz-Mayor

El histórico empresario acaba lleno de pintura en un hipermercado de Telde cuando planteaba una queja por el alquiler de los locales de la nave

El resbalón                             de Cruz-Mayor

El resbalón de Cruz-Mayor

A. J. F. telde

Embadurnado de rosa pastel de arriba abajo y muy indignado. El empresario Antonio Cruz-Mayor Prendes, un histórico del sector de la alimentación en las islas, protagonizó ayer un percance en el interior del hipermercado que la firma Dinosol explota desde hace 16 años cerca del Cruce de Melenara, junto a la autovía GC-1.

Cruz-Mayor, que es el dueño de la nave donde se encuentra el hipermercado, se presentó en el inmueble tras tener constancia de que su inquilino, a quien en 1996 alquiló esas dependencias, había retomado las obras de demolición o reforma de los 30 pequeños locales comerciales de 36 metros cuadrados que se hallan en la nave, pero fuera de la línea de cajas de lo que es el supermercado.

Acompañado por su hijo Antonio, una arquitecta y un empleado de su confianza, Cruz-Mayor se encaró con un grupo de seis trabajadores que remozaban uno de esos 30 locales -en concreto, una cafetería cerrada- argumentándoles que ese establecimiento y los anexos eran de su propiedad, exigiéndoles que parasen y asegurándoles que no existe permiso alguno para esa intervención. El enfrentamiento dialéctico, que tuvo lugar sobre las 11.00 horas y motivó la presencia de la Policía Nacional, acabó con un tropiezo involuntario de Cruz- Mayor, que golpeó sin darse cuenta un bote de 25 litros de pintura abierto y cayó encima.

Según la versión ofrecida por el empresario -que ha vuelto estos días a ser noticia al anunciar a sus 73 años la vuelta a primera línea de la actividad económica a través de una inmobiliaria con el nombre de la histórica marca de tiendas de distribución alimenticia- el contrato de 1996 "sólo afecta a la mitad de la nave", la que da cobijo al supermercado. "En esta otra parte hay locales que me siguen pagando la renta a mí. Ellos no pueden meter mano aquí", apuntó.

En una parte de la zona afectada se ha instalado desde hace unos días un gran parque infantil, y la intención de Dinosol es hacer más diáfana y moderna la entrada al complejo con la creación de una 'zona verde' dotada de césped artificial, bancos y máquinas.

Frente a la versión de Cruz-Mayor, fuentes de Dinosol ofrecieron otra totalmente distinta al aportar el contrato de arrendamiento suscrito entre ambas partes el 29 de noviembre de 1996. En el acuerdo suscrito ante notario en Madrid, no se limita en forma alguna el espacio objeto del contrato e incluso se faculta al arrendatario "a efectuar cuantas obras sean necesarias en el inmueble arrendado sin que dichas obras afecten a pilares, elementos estructurales o disminuyan su estabilidad y seguridad".

Cruz-Mayor, que ha presentado denuncia en comisaría, insiste en que con el derribo de esos 30 negocios -la joyería, la zapatería y la tienda de llaves que siguen abiertos le continúan pagando el alquiler a Inmocruz Canarias SL- se ha producido "una apropiación indebida, un hurto y daños por 540.000 euros".

Dueño hace dos décadas de 25 supermercados con 1.800 personas trabajando para él, Antonio Cruz-Mayor se ha decidido ahora a crear una inmobiliaria para colocar buena parte de sus propiedades en el mercado. Entre otras iniciativas, en una entrevista publicada por este periódico el miércoles pasado avanzó que ya oferta plazas de garaje en Juan XXIII (Las Palmas de Gran Canaria) a 65 euros y que quiere recuperar la mayor parte de los inmuebles arrendados.

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