Un grupo de agricultores ha detectado la venta fraudulenta de unos 50.000 kilos de papas de consumo, que se ofrece a los cosecheros como si fuera de semilla, alegando que por un problema administrativo no pueden llevar las etiquetas que por ley requiere este segundo uso.

Hasta el momento han entrado al puerto de La Luz y de Las Palmas al menos dos contenedores, de 25.000 kilos cada uno, destinados a esta práctica ilegal, como ocurre casi todos los años en cada campaña de siembra, y que se aprovecha del desconocimiento de los pequeños agricultores que acceden a plantar estas papas de consumo perjudicando gravemente no solo a sus propias zafras, sino a la producción en general, ya que es uno de los vectores que expande plagas y enfermedades, especialmente nematodos, virosis, hongos y varios tipos de bacterias que infestan los suelos cultivados.

Concretamente las partidas que se están comercializando son de la variedad picasso, y los vendedores se arriesgan a comercializarlos por las enormes plusvalías que pueden conseguir. Así, a un contenedor de 25.000 kilos destinado legalmente al consumo, y vendido para su destino legal, se le puede ganar unos 1.500 euros, frente a los 12.000 euros que logran por el cambio de uso.

Los propios agricultores e importadores son los que alertan a los demás de estas practicas ilegales por la falta de control que representa, además de poner en conocimiento estos hechos en la consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias para que investigue estas partidas. Las mismas fuentes aconsejan a los interesados que se informen en las oficinas de extensión agraria o que se dejen asesorar por expertos.