El PP ha sacado este lunes adelante el presupuesto del Cabildo de Gran Canaria de 2013 con el apoyo de sus dos socios de gobierno, en un debate marcado por la ausencia de su exconsejera de Economía, Rosa Rodríguez, y el cruce de acusaciones de "despilfarro" e "indecencia" con la oposición.

Solo la presentación del proyecto por parte del nuevo consejero de Economía y Hacienda, Máximo Bautista, que valoró las partidas sociales previstas y el "buen dato" del mantenimiento del gasto en esas cuentas, de 536 millones de euros de montante global, careció de acusaciones en todo el desarrollo de la sesión extraordinaria del pleno del Cabildo convocada para votar el presupuesto.

El presidente de la Corporación, José Miguel Bravo de Laguna (PP), calificó de "presupuestos excelentes" las cuentas que presenta su equipo y respaldó la tesis de Bautista de que estaban determinados por la coyuntura económica negativa, mientras que los portavoces de la oposición coincidieron en aludir a que lo que ha condicionado esas cuentas ha sido la crisis interna del propio grupo de gobierno.

Reiteraron ese argumento la portavoz socialista, Carolina Darias, quien habló del "presupuesto de la crisis más importante del PP en este mandato", como a su juicio prueba la ausencia de Rodríguez, que fue "fiel a lo que dijo, que no lo iba a votar", al no comparecer este lunes; el consejero de NC Carmelo Ramírez, que habló de "escenario de crisis y descrédito del grupo de gobierno"; y el de CC, Fernando Bañolas.

El representante de Coalición Canaria destacó, a ese respecto, que las elaboradas para la corporación "no son las cuentas que necesita Gran Canaria, sino el PP y sus socios de gobierno".

La misma tesis formularon con otras palabras Darias y Ramírez, el último de ellos subrayando que el Partido Popular presentaba ese proyecto de presupuesto junto a "las dos personas tránsfugas que lo apoyan".

Ramírez se refirió así al vicepresidente primero del Cabildo, Juan Domínguez, que se presentó a las elecciones por el Centro Canario Nacionalista y mantiene su apoyo al PP pese a estar cuestionado por su partido, y a Antonio Hernández Lobo, que concurrió a los comicios en las listas de CC y ha sido expulsado de esa organización por su respaldo a los populares.

El portavoz de Nueva Canarias insistió en sus críticas a esa situación desde la afirmación de que "el apoyo en dos tránsfugas produce deslegitimación y descrédito de lo político", en tanto que son personas que "anteponen sus intereses" a los de la sociedad y las instituciones.

Para demostrar en qué medida la necesidad de garantizarse el apoyo de esos "tránsfugas" había condicionado las cuentas insulares, Ramírez habló de que en los gastos "superfluos" reservados para propaganda y otros fines "innecesarios" de Juan Domínguez se produce un incremento que cifró en más del 80 % respecto al año anterior, pese al ajuste aplicado en otros capítulos por la crisis.

Y Carolina Darias indicó que datos como ése ponen de manifiesto que "éste es el presupuesto que necesita el PP, a toda costa, para mantener el poder" en la corporación.

La portavoz socialista añadió que en las cuentas para 2013 los gobernantes del Cabildo grancanario "siguen apostando indecentemente por los gastos superfluos" y "hacen alarde de su insensibilidad" con la situación de las personas más desfavorecidas, en la medida en que no dan suficiente importancia a los gastos para promover el empleo y atender las necesidades sociales.

Además, cuestionó las por estar "al margen de la realidad", como demuestra el que entre sus ingresos se prevean aumentos a cuenta de una mayor recaudación del IGIC que -dijo- "no es creíble" en un escenario de retroceso del consumo o que se incluyan partidas para el llamado Pabellón del Mundobasket superiores a las comprometidas por los gobiernos español y canario.

Frente a unos y otros, Bravo de Laguna concluyó que las acusaciones de la oposición eran resultado de una "suma de ignorancia y de mala fe" y que, "se pongan como se pongan", se trata de "unos presupuestos excelentes".

El presidente del Cabildo rechazó las acusaciones de los grupos de la oposición y replicó que fueron ellos los que despilfarraron cuando gobernaron en el Cabildo en etapas anteriores, por lo que, en su opinión, "no están para dar lecciones".

Tras esta intervención de Bravo de Laguna, se procedió a votar el presupuesto, respaldado por 15 consejeros (13 del PP, Hernández Lobo y Domínguez) y rechazado por los 13 restantes.