La aprobación del presupuesto de Teror se demora un mes más por la inestable política. El alcalde socialista, Juan de Dios Ramos, perdió ayer la cuestión de confianza a la que se sometió para tratar de sacar adelante las cuentas de 2013 ante la mayoría de votos de la oposición, aunque se mantiene en el cargo, pero abre la puerta a la moción de censura de la oposición. El Partido Popular (PP), Coalición Canaria y la edil no adscrita dejaron claro tras el pleno que no llegarán a este extremo que, a su entender ha provocado el regidor, entre otras razones porque saben que no va a prosperar porque la legislación vigente les impide ganar este pulso de la mano de la tránsfuga, Carmen Delia Ortega (del grupo no adscritos).

El secretario del Ayuntamiento, Rafael Lezcano, aseguraba el 7 de marzo cuando fue rechazada por primera vez la propuesta de presupuesto por los nueve votos de la oposición frente a los ocho votos del gobierno que en un mes, si no se presentaba un voto de confianza, quedaría automáticamente aprobado el presupuesto. Sin embargo, y pese a que la oposición asegura que no lo hizo y que ya se publicaron las cuentas en el Boletín Oficial de Las Palmas, lo cierto es que Juan de Dios Ramos ha decidido dar un paso más ahora, y forzar su continuidad, aunque con las cartas marcadas. Eso sí, salvo sorpresa mayúscula, que tendría que estar ligada a la fuga de otro edil de su propio partido.

"¿Qué hacemos aquí, si ya están aprobados los presupuesto? No lo entiendo", se preguntó el portavoz del Partido Popular, José Luis Báez, insistiendo en que no ha existido diálogo, y que la votación debía quedarse sobre la mesa mientras se resuelve su recursos judicial.

Nueve y ocho

De momento, Juan de Dios Ramos se quedó ayer sin la confianza de la mayoría de los miembros de la Corporación, negándose la oposición a aceptar su presupuesto. Tras insistir Báez en que ellos querían dejar sobre la mesa este asunto, como ya pretendieron en el pleno del 7 de marzo, los nueve ediles del PP-CC y la citada edil no adscrita fueron dando rechazando uno a uno y con carácter nominativo el presupuesto presentado por el alcalde. Y el resultado volvió a dar la mayoría a la oposición. A partir de ahora, la oposición tendría que presentar un voto de censura si quiere impedir que entre en vigor el presupuesto en un mes. Eso implicaría mover después de dos décadas a Juan de Dios.