"Me congratulo de que se recobre el orden que los ciudadanos de Teror dijeron en las urnas de 2011". El alcalde, Juan de Dios Ramos, cerró con estas palabras el pleno extraordinario de ayer, en el que recuperó los poderes que le arrebató en los últimos siete meses la oposición, gracias a la mayoría de votos que lo otorgaba la edil tránsfuga Carmen Delia Ortega, hasta su reciente marcha. Aprovechando la toma de posesión de su sustituto, Jorge Rodríguez, el regidor volvió a poner los plenos cada dos meses, otorgó plenos poderes a la Junta de Gobierno en detrimento del Pleno, reincorporó a los ediles del PSOE en las mancomunidades y los órganos externos de representación, y comisiones informativas, y concedió un sueldo al nuevo concejal de 1.795,5 euros al mes.

El grupo socialista retoma el control político en el municipio. Y, para dejar claro quién manda, aprovechó la primera ocasión de la que goza de su mayoría para rescatar el orden que le arrebataron sus opositores poco a poco desde noviembre del año pasado.

La corporación acogió con aplausos al nuevo concejal, de 32 años y licenciado en Educación Física, que asumirá las delegaciones de Deportes, Juventud e Infancia, Cultura, Fiestas y Patrimonio Histórico. Es decir, Jorge Rodríguez asume las áreas que tenía Carmen Delia Ortega antes de su fuga del gobierno, y que se reservó hasta ahora el alcalde. Y, desde ese momento, con sus nueve votos frente a los siete de la oposición (faltaba un edil del PP) Juan de Dios Ramos se encargó de sacar adelante el sueldo del nuevo edil, que será de 1.795,5 euros brutos al mes en catorce pagas por su dedicación exclusiva. Hay que recordar que un auto judicial les devolvió ya de forma provisional el salario de todos los ediles socialistas, incluido el alcalde, que habían sido reducidos o anulados por el Partido Popular (PP) y Coalición Canaria (CC).

Además, el alcalde volvió a fijar los plenos cada dos meses, que se habían dispuesto hasta ahora en mensuales. Y recuperó en favor de la Junta de Gobierno Local las competencias que ahora debían debatirse y aprobarse en los plenos, por lo que estaban expuestos a la oposición. Según el primer teniente alcalde, Gonzalo Rosario, la convocatoria de la última sesión había costado 600 euros. "Se hizo para fiscalizar mejor", defendió el portavoz del PP, José Luis Báez, mientras Juan Navarro se abstenía en este punto porque se mantenía la hora de la convocatoria plenaria.

El PSOE rescató su presencia en las instituciones supramunicipales. Entre ellas, la Mancomunidad del Norte, el Consorcio de Emergencias y Cruz Roja.