Los setenta componentes de la carreta Los Sombreritos anunciaban ayer, mientras esperaban a que arrancara la ofrenda a la Virgen del Rosario desde los aparcamientos de la piscina municipal de Agüimes con destino a la iglesia de San Sebastián, que mañana lunes ya empezaban a ensayar las letras del carnaval de 2015. Un mes de trabajo les ha llevado a esta murga diseñar y preparar la carreta decorada con varios quesos, uno de ellos, atravesado por un cuchillo canario. "Qué sería de mi sin ti" rezaba debajo de uno de estos productos ganaderos, un juego de palabras con el que, según Alejandro González, director de la murga, han querido rendir un homenaje a sus mujeres. Pero, si esta celebración se lo han tomado muy en serio, por eso de que entre las 20 carretas y 4 tartanas se elige quien representa al municipio en la romería de la Virgen del Pino del próximo año, con el mismo rigor confesaban que se toman las canciones del carnaval en el que ya anunciaban que van a "dar mucha caña con el petróleo".

Pero, no eran los únicos romeros de Agüimes que ya están pensando en las carnestolendas. Y es que en la romería del Rosario los murgueros se hicieron notar. Los Serenques, Los Lagartos, Ni Quito, Sonríe- Vete por Ahí, y Los Hijos de Chano también tenían carreta propia. Pero, también colectivos vecinales, como el de Casas Baratas Viejas, liderado por Antonio López, que presumía de haber ganado el galardón hace tres años para representar al municipio en la Villa Mariana. En este caso, la carreta la llevaban cargada de todo tipo de alimentos, entre los que paquetes de lentejas ganaban por mayoría, pero también de huevos duros, bocadillos, y bebidas. "Trece euros ha puesto cada uno de los sesenta vecinos, tres para la ofrenda y diez para el convite de la romería", detalló el organizador.

En la cabeza del desfile estaban Eugenia Suárez, de 85 años, fundadora de la primera ofrenda, que comentaba que "hasta que Dios quiera va a seguir en esta celebración". Le acompañaba Juana María Artiles con un amplio grupo de niñas pequeñas que son las que hicieron, a eso de las ocho de la noche, la primera entrega de productos de la tierra a la Virgen.

En la agrupación folclórica Argones, Lina López aprovechó para tener palabras de recuerdo para Mari Flores, la maestra artesana de Agüimes, que justo falleció ayer. Una mujer que como a ella, confeccionó las blusas y faldas de muchas de las participantes en esta romería, y también enseñó a otras tantas a diseñarlos y coserlos.

Agüimes dio ayer ejemplo de organización y de saber mantener la tradición. A las seis de la tarde, unas 1.500 personas, cifra que sale de calcular, como explicó la concejala de Festejos, Estefanía Almeida Hernández , unas setenta personas por cada una de las veinte carretas, y cuatro tartanas, aguardaban para emprender el camino hasta la plaza de la Virgen del Rosario. Pero fueron muchos más los que se sumaron a la fiesta, porque muchos como Carmen Diepa, se acercó desde Gáldar, y aprovechó para vender broches fabricados en madera decorados con timples, detalles de la artesanía canaria.

Apenas quince minutos después de la hora fijada, arrancó el desfile de romeros, una marcha que tardó casi dos horas en recorrer las calles del casco de Agüimes para llegar a los pies de la patrona. Era lo previsto según explicó la concejala de Festejos, Estefanía Almeida Hernández, aunque hay que decir que el recorrido no es tan largo pero se hace a ritmo de la música y el baile de las agrupaciones folclóricas y rondallas. Destacó la edil que este año se agotaron las planchas que ofrecía el Ayuntamiento ya que sólo disponían de 19 y se inscribieron 20. También las yuntas, que se les ve ya más en estas celebraciones religiosas que en las labores del campo, las facilitó la corporación.

También se pudo ver que hay mucho ingenio en Agüimes. Gustavo Ramírez, estrenó el tercer carricoche para benjamines, fabricado en madera y con pacienda. "Había hecho dos y este año me animé a hacer otro" comentó. Todo un utilitario ecológico que resolvió a las madres el traslado de sus niños.

Así, tras las carretas, las tartanas, los carricoches, o la música llegaron los agüimenses de todos los barrios hasta la iglesia de San Sebastián. En el pórtico, ante la imagen de la Virgen del Rosario, ya había anochecido cuando comenzaron los peregrinos a hacer entrega de todos los productos de la tierra y alimentos no perecederos, que después Cáritas repartiría entre las familias necesitadas del municipio. Una vez que concluyó la ofrenda, en la plaza de San Antón, tuvo lugar el VIII Baile de Taifa El Rosario 2014, amenizado por las parrandas: El Volumen de Telde, Parranda del Cura de Santa Lucía de Tirajana, y la Parranda El Machete. Después de las once de la noche comenzó en la plaza de Nuestra Señora del Rosario la verbena.