Telde saldó ayer una deuda histórica con sus mujeres y especialmente, por celebrarse ayer su día internacional, con las mujeres que trabajan en el campo. Aunque se personalizó en tres de ellas, Francisca Oliva Alejandro, Marta Mateo Mateo y Carmen Rosa Florido Santana, el tributo, el primero que se organizaba en el municipio, se desarrolló en un abarrotado salón de actos de la Casa Condal y fue, sobre todo, un reconocimiento de la vital importancia social y económica de ellas en el pasado, presente y futuro de la ciudad. Un manifiesto, una folía y varias ponencias dieron fe del homenaje dado.

La presencia femenina ganaba por goleada en la Casa Condal, con la mayoría de asientos ocupados por ellas y algunos islotes entre silla y silla donde los varones también se sumaron al homenaje de la labor ardua de la mujer rural. Las explicaciones dadas por Francisca Oliva, Marta Mateo y Carmen Rosa Florido sobre su actividad profesional, apoyada por la proyección de sendos vídeos, recibieron prolongados y sonoros aplausos. El estilo sencillo de las tres homenajeadas, que al final del acto recibieron un detalle de manos de la alcaldesa, la concejala de Agricultura y el consejero insular de este área, caló en la audiencia. Y es que no se trataba, como comentaron los organizadores del evento, de unas jornadas técnicas, sino de conocer el fundamental papel de las féminas del agro teldense.

Francisca, Marta y Carmen Rosa ocupaban en el salón un discreto lugar y esperaban, entre atentas y algo nerviosas, su turno. Antes escucharon cómo Juani Vega, habló sobre cómo el papel de las mujeres en el campo no es reconocido como debería, donde muchas veces son invisibles para la sociedad porque se afilian poco a la Seguridad Social, son titulares del 23% de las explotaciones agrarias según el INE y soportan un paro de casi el 34%. Otros problemas: los jóvenes no quieren trabajar en el campo y se ha ido perdiendo conocimiento generacional sobre el agro.

Un público muy atento premió estas intervenciones con aplausos, pero los más emotivos estaban por llegar. Abrió el fuego Carmen Rosa Florido, una mujer de 40 años que lleva 10 en la apicultura y su empresa ha vuelto a ganar el premio insular de mieles. Explicó con sencillez el secreto de su éxito: una miel artesanal, unas cuidadas colmenas y mucho trabajo. Anteriormente administrativa, Florido pertenece a la quinta generación de agricultores de su familia. Su padre empezó con la apicultura como hobby y ella ha sido la tradición y piensa que su mejor recompensa es la satisfacción del cliente. Dice que el mejor profesor "ha sido mi padre, que siempre está leyendo sobre la miel y tiene la casa llena de libros sobre esta actividad.

Un día con 48 horas

Marta Mateo, quesera, nacida en Fontanales pero desde los ocho años en Telde, animó al público con una exposición donde sus anécdotas provocaron más de una carcajadas. Mateo, de 46 años, agradeció a sus padres seguir con la tradición, pese a que ella de joven no quería continuarla. "Mi padre se llevó las manos a la cabeza cuando le dije que no quería seguir, pero al final me quedé y estoy contenta". Según ella, la presa para prensar el queso es un invento maravilloso: "No crean", dijo, "que apretar el queso es tan sencillo, hay que darle con mucha fuerza y yo he tenido que poner de puntillas para hacerlo". Más risas. También de una quinta generación de familia agrícola, cree que "el día debería tener 48 horas en vez de 24 para hacer todo en la quesería".

Francisca Oliva, de 74 años, pensionista y pionera en la creación de una asociación de agricultores también contó sus vivencias. Ante el desamparo que sufría el sector primario en Telde, esta mujer decidió salir a su rescate y en 1993 fundó y presidió la Asociación de Agricultores y Ganaderos del municipio. "Veíamos que el Plan General pretendía eliminar parte del sector agrícola y ganadero de Telde, por lo que nos unimos -llegamos a ser 570 afiliados- para defender la agricultura y ganadería. Logramos mediante un escrito que se constituyera la concejalía de Agricultura, que tuvo como primer concejal a Carmelo Martín Calixto, en paz descanse, para que nos defendiera. Al final también conseguimos que el Plan General incluyera al sector primario, ya que Telde fue muy representativa por su importante vega desde hace siglos", apuntó.

El acto finalizó con la interpretación del tema Folía a la mujer aparcera y con la entrega de un detalle a las tres homenajeadas, que volvieron a ser premiadas con los aplausos. Ellas, con sencillez, respondieron con sonrisas.