Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ingenio

La huella del tiempo en Ingenio

El fotógrafo Pepe Guerra rescata imágenes de rincones del municipio que han cambiado o desaparecido con los años

El señor Domínguez monta un burro en la entrada de La Mejía de Ingenio hace 40 años

El señor Domínguez monta un burro en la entrada de La Mejía de Ingenio hace 40 años PEPE GUERRA

Los vecinos de Ingenio podrán contemplar múltiples fotografías de sus rincones, actividades sociales y económicas de hace más de medio siglo gracias a una exposición de los estudios fotográficos de Pepe Guerra y Viera Déniz, creados en 1959 y 1966, respectivamente, y de aportaciones familiares. Además de la muestra que se abrirá el próximo jueves, la Concejalía de Patrimonio Histórico y Achivo repartirá el libro Memoria fotográfica de Ingenio, que incluye 150 fotos.

"Hay muchos bonitos rincones de Ingenio que han desaparecido y que su recuerdo nos produce mucha nostalgia. Antes había más vida del pueblo en las calles y en los centros de ocio como eran El Casino y la discoteca de Pololo". Así lo expresa el fotógrafo Pepe Guerra, quien asegura que "Ingenio fue la capital del comercio y del ocio desde Telde hasta el Sur".

Según Guerra, "se ha perdido el encanto de muchos rincones del pueblo. A pesar de que se ha remodelado con nuevos materiales, a nadie le gusta la plaza nueva, porque la de antes era más cariñosa. Esto produce mucha nostalgia y yo me quedo con esa etapa donde la gente se conocía. De esa época hay un montón de personas de Ingenio casadas con gentes de fuera".

Pepe Guerra ha aportado a la nueva exposición "20 fotos irrepetibles, porque los rincones fotografiados han cambiado o desaparecido". Hace 40 años fotografió, entre otros muchos rincones, la antigua fuente y plaza de La Candelaria; el barranco de Ingenio convertido en parque Néstor Álamo con la palmera de Paquesito, que es la más grande de Canarias; la carretera de Ingenio a Telde con un vecino paseando en burro en La Mejía, conocida ahora como la avenida del colesterol; su antigua casa y ahora estudio; la bajada del Sequero al puente; la cantonera de Mari Cristo de Los Molinillos; gente lavando y duchándose en una acequia; el antiguo local de la Sección Femenina y la antigua panadería de Amaro-Lina.

Pepe Guerra aprendió su oficio de su padre José Guerra Sánchez, quien creó el primer estudio en 1959. "Desde los diez años venía todas las tardes a abrir el estudio, porque mi padre era también carpintero y solo abría el estudio cuando las parejas salían de paseo, los martes, jueves y sábados por la noche, porque desde que había una novia se hacían fotos". "De ahí la famosa frase de antes 'devuélveme la foto' cuando se separaba la gente".

Pepe Guerra (Ingenio, 1958) recuerda que a los trece años su padre se puso enfermo y tuvo que hacer las fotos de una boda, después de que su progenitor "cogiera la cámara analógica y le pusiera cinta al objetivo para que no se moviera nada la velocidad ni el diafragma. Me dijo que tirara todas las fotos a tres metros. Todo me salió perfecto y hasta la fecha sigo en el oficio, ganándome la vida".

Desde 1977 se quedó solo en el estudio. Ha cubierto más de mil bodas y tiene un gran archivo con las fotografías hechas desde su fundación en 1958, con el que espera algún día hacer una gran exposición. "Tenemos las fotos en blanco y negro con placas de 9 y 12, que se hacía una a una en la cámara de estudio que todavía conservamos y que tiene más de 70 años, porque mi padre la compró de segunda mano, o la cámara alemana, que eran las mejores de entonces".

Por otro lado, Pepe Guerra señala que "a los estudios y a la fotografía sociales se quedan poca vida, porque la gente no valora tanto las cosas. Ya casi nadie pone las fotos colgadas en las paredes de la casa, cosa habitual hasta hace poco. Como el móvil te da el momento y lo comparte, ya ni siquiera la gente imprime fotos. Estamos en una etapa de transición en la que se abren pasos los nuevos formatos".

Será el alcalde Juan José Gil y el concejal de Patrimonio Histórico y Archivo, Domingo González, quienes inauguren la exposición fotográfica y presenten el libro Memoria fotográfica de Ingenio, el 29 de enero a las 18.30 horas en las Casas Consistoriales, dentro del marco de las fiestas de Nuestra Señora de Candelaria. La muestra recoge la vida de los comercios, industrias y oficios, pilares de la economía de la villa de la primera mitad del siglo pasado.

Compartir el artículo

stats