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Bravo recrimina al Parlamento canario los desequilibrios a favor de Tenerife

El presidente insular recibe la Medalla de Oro al Cabildo con un "agradecimiento crítico"

De izquierda a derecha, José Miguel González, Julio Cruz, José Miguel Bravo de Laguna y Cristina Tavío, ayer. SANTI BLANCO

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, recibió ayer la Medalla de Oro del Parlamento de Canarias con una recriminación a los diputados regionales por el trato que han dado a la Isla durante esta legislatura, pues consideró que los desequilibrios a favor de Tenerife han aumentado en los últimos cuatro años.

En su discurso, Bravo de Laguna pidió a los miembros de la Cámara autonómica que sepan distinguir las políticas comunes "de lo que puede interpretarse como injerencias o competencias desleales entre las islas", al tiempo que abogó por "una autonomía verdadera, equilibrada y limitada; no un insularismo egoísta, sino insularidad responsable y solidaria, con realismo y sentido común, pues cada isla es diferente y tiene sus propios problemas".

Tras asegurar que los cabildos están fuertemente arraigados en la Constitución y en "el corazón de los canarios", apuntó que también es cierto que se aprueban leyes sin contar con ellos o sin atender sus criterios, que se transfieren competencias sin suficientes o sin ningún recurso presupuestario, o que se eliminan esas competencias para atribuirlas a "un centralismo autonómico de nuevo cuño" que introduce duplicidades o exclusividades en el poder territorial.

"Se puede hablar mucho de los cabildos, de su importancia, de su papel, pero cuando -como ha ocurrido hace poco más de un año, una iniciativa legislativa de un Cabildo, en este caso del de Gran Canaria, aprobada por más de dos tercios de sus miembros (21 de 29 consejeros) es rechazada por el Parlamento sin ni siguiera admitirla a debate y en un tema vital para la Isla como es el turístico-, se entiende que para muchos ciudadanos las palabras de elogio queden en meras expresiones huecas y lo que resalta es el papel supeditado del Cabildo y de una isla a un poder regional, que no debe ser en absoluto superior, sino paralelo", insistió el presidente grancanario.

Después de recoger el galardón del Parlamento, en declaraciones a los periodistas, Bravo de Laguna dijo que ha querido transmitir "un agradecimiento crítico", pues las palabras de elogio del Parlamento a los cabildos "no se corresponden con la política que se practica día a día, pies se elaboran leyes sin el conocimiento y sin el consenso de las instituciones insulares".

Quejas

En su opinión, la situación de desequilibrio en favor de Tenerife "ha empeorado" en esta legislatura del pacto CC-PSOE. "En lo que se refiere al Cabildo de Gran Canaria nos hemos quejado de varias cosas en las que esta isla no ha sido bien tratada, por ejemplo, nos han quitado dinero para el Consorcio de Emergencia, no han atendido las necesidades en los puertos y tampoco en los aceleradores oncológicos para el tratamiento del cáncer; son quejas que yo he planteado, no por hacer pleitismo, sino por una defensa correcta de mi isla", recalcó.

Por su experiencia en ambas instituciones, Bravo de Laguna también consideró que la Cámara autonómica debería "intensificar" sus actos, sus gestos y su presencia en Gran Canaria. "Yo fui presidente del Parlamento durante ocho años e intenté hacer alguna reunión de la Mesa o de comisiones en Gran Canaria y en otra islas; esto no es quitar la sede a nadie, porque yo no estoy en esa política de multiplicar o duplicar las sedes, pero sí un gesto de equilibrio regional que me parece imprescindible en los ámbitos legislativo ejecutivo y judicial", añadió.

Bravo de Laguna lanzó estos reproches en presencia de Julio Cruz, presidente en funciones del Parlamento canario ante la ausencia de Antonio Castro Cordobez, los miembros de la Mesa, la junta de portavoces y varios diputados regionales, la mayoría del PP. En el acto también estuvieron presentes la delegada del Gobierno, diputados, senadores, consejeros insulares y algunos alcaldes.

"Espero que actos como éste sirvan para una reflexión en positivo", puntualizó el presidente insular, quien concluyó, pese a la reprimenda a los parlamentarios, con un "expreso agradecimiento" por la medalla y aseguró que el Cabildo "la lucirá con orgullo en sus vitrinas".

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