Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Valsequillo

La fiesta de 'Los Chanas'

Francisco González Gil y Dolores Martel Suárez legaron a sus hijos el espíritu de lucha y el ánimo jaranero

La familia de Los Chanas, nacida y criada en el seno de la agricultura de Valsequillo, fue anoche la encargada de dar el pistoletazo del fin de semana festivo. Los padres de esta familia, Francisco González Gil y Dolores Martel Suárez, dejaron el legado campesino a sus hijos a prueba de coraje y espíritu de lucha de los sufridos trabajadores del campo.

Es una familia de linaje humilde pero muy enraizada en las costumbres y tradiciones del municipio ya que toda su vida la ha dedicado a las labores de labranza y la ganadería. El matrimonio tuvo seis hijos (Francisco, Claudia, Emilia, Eulalia, Juan Manuel y José Domingo), que también plantaban millo, papas, tomates y fresas. De hecho es una de las familias pioneras de cultivo de la fresa en los años 70.

Paquito y Lola, como se les conocía a los padres, siempre transmitieron valores esenciales a sus hijos, como el respeto hacia los demás, la educación, el saber estar, la tolerancia, la diplomacia, el aprecio a la sabiduría de los mayores, la generosidad, la lucha y el sacrificio, la perseverancia y la cultura.

Lola era muy seria. Le gustaban las cosas bien hechas, aunque siempre tuvo sentido del humor. Era una gran dibujante. Le gustaba la costura, la música y la poesía. Poseía grandes conocimientos de hierbas medicinales y remedios caseros.

Paquito era un nombre respetuoso, honrado, servicial y cariñoso. Sus grandes pasiones eran los animales y las plantas. Fue realmente un ecologista adelantado a su tiempo ya que no dejaba cortar la rama de un árbol ni tan siquiera para podarlo.

Algunos de sus seis hijos han seguido con las mismas tradiciones, labrando las tierras, y otros se han formado en profesiones como la docencia o la peluquería. Pero toda la familia coincide en su interés por participar en las fiestas populares de Valsequillo, en las romerías tradicionales, en los actos folclóricos, así como en el rancho de ánimas.

Desde los inicios de la Fiesta del Almendro, toda la familia de Los Chanas acude con las vacas para ordeñarlas y repartir leche fresca con gofio a los asistentes. El matrimonio siempre vivió esta fiesta con fervor y devoción, lo que contagiaron a sus hijos.

Lola hacía el queso con mucha ternura y fue una de las primeras mujeres en colaborar con la fiesta del almendro en 1973. Paquito llevaba a sus vacas bien aseaditas, lavadas y con las pezuñas bien cortadas. Siempre tenía en un estado impecable a sus animales. Falleció el 23 de enero de 1988, en vísperas de la fiesta, mientras arreglaba la pezuña de una de sus vacas, preparándola para que ofreciera su mejor imagen en la fiesta. También fue un gran cantador del rancho de ánimas, tanto en Valsequillo como en Arbejales (Teror).

La familia ha participado en muchas ediciones de la fiesta haciendo carrozas. En 2008 ganó el primer premio con la carroza titulada Aperos de labranza, por lo que participó al año siguiente en la romería ofrenda a la Virgen del Pino en Teror en representación de Valsequillo.

Actualmente la familia sigue participando en la romería con el burro que arrastra un carro que tiene más de 200 años de antigüedad, con el que Los Chanas hacen su ofrenda ante el patrón del pueblo, San Miguel.

Compartir el artículo

stats