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Kristina Cernousovaite: "Me gusta trabajar con Bravo"

La asesora considera al presidente de la Corporación Insular "un hombre muy sabio"

Kristina Cernousovaite: "Me gusta trabajar con Bravo"

Kristina Cernousovaite: "Me gusta trabajar con Bravo"

En dos años ha realizado usted nueve viajes a Rusia, cinco a Lituania, su país de origen, y dos a China, ¿no son muchas visitas a esos países para una institución como el Cabildo de Gran Canaria?

En menos de dos años se han conseguido resultados con Lituania y Rusia que jamás se habían logrado aquí. El número de turistas lituanos a Gran Canaria el año pasado ascendió a 1.161, con un gasto calculado de 580.000 euros. De China tenemos grupos empresariales que han venido y un inversor que ya está residiendo aquí.

¿Y no hay otros medios de realizar esas gestiones en países tan lejanos, como el teléfono, correos electrónicos, videoconferencias o redes sociales?

¿Y cómo vamos a promocionar Gran Canaria si no salimos, si no vamos a reuniones y hablamos allí de la isla? Es necesario. Es más fácil quedarse aquí, porque salir es sacrificado. Yo me sacrifico viajando porque no duermo en los aviones, voy en clase económica y son en muchísimas horas de viaje. Por ejemplo, llegué a China sin dormir y me tuve que reunir de inmediato con el principal inversor, que cuando vino a Gran Canaria me dijo: "Gracias por invitarme, me gusta estar aquí".

Su país, Lituania, no aparece ahora ni en las estadísticas de los turistas llegados a Gran Canaria, ¿cree que allí hay mercado para esta isla?

Claro que sí, es el país que más rápido crece de toda la UE y los lituanos viajamos mucho. Cierto que hay grandes diferencias sociales y los pobres que ganan 300 euros al mes no pueden venir. Pero los ricos son muy ricos, muchos con avión privado. Con 40.000 euros que han costado mis viajes, solo con Lituania yo he conseguido una inversión de 580.000 euros.

¿Los gastos de sus viajes son 40.000 euros o habrá sorpresas cuando el próximo día 19 se den a conocer los nuevos datos que ha pedido el PSOE?

No lo sé. Eso debe preguntarlo a las personas que hacen esos cálculos. Yo tengo mi sueldo, que creo que lo gano por mis resultados. No es un gasto excesivo por conseguir lo que nunca se había logrado en Rusia, Lituania o China.

Existe un cierto misterio sobre su presencia en el gobierno del Cabildo, pues ni pertenece al PP. De hecho, los grupos de la oposición han preguntado en numerosas ocasiones sobre sus actividades. ¿Cuándo llegó a la institución y cómo acabó en este cargo?

He colaborado con el Gobierno de Canarias, donde me contrataron para impartir varios cursos desde la Dirección General de Juventud, porque conocía los temas europeos, sabía como había que pedir las subvenciones. Desde el Gobierno de Canarias me recomendaron, le dijeron a los responsables del área de Juventud del Cabildo que había una persona viviendo en la Isla que les podía ayudar a trabajar con jóvenes. Así empecé a colaborar con esta institución. En uno de los cursos que impartía conocí al jefe de prensa del Cabildo, le dije que era periodista y que me gustaría saber si necesitaban a personas con mis idiomas. El había visto mi curriculum y fue justo ese momento cuando el presidente del Cabildo buscaba a una persona que sepa hablar ruso, español e inglés. Y que no sea solo un traductor, sino que también tuviera conocimientos de comunicación. Le pareció bien y así empecé a colaborar. No me contrataron desde el principio. El presidente quiere que Gran Canaria se promocione en Rusia, lo que nunca se había hecho. En el año 2008 yo intenté hacer ver en el Patronato de Turismo que Rusia es un mercado turístico interesante, pero nadie me escuchó. De repente vi a un político que dice que Rusia es importante y yo le dije que me tenían para todo lo que me necesitasen, porque tengo contactos y experiencia en ese país. En marzo de 2013 me invitó a ir a una feria en Moscú, pero yo ya tenía planificado trabajar en Palestina en un programa de la UE. Le dije que no podía ir con él a Moscú, que lo sentía mucho, pero cuando regresé de Palestina el presidente me llamó y me dijo que si quería incorporarme al Cabildo en un trabajo fijo, no de free-lance. Le dije que me lo pensaría porque soy una persona que me mueve sola. No podría trabajar para un jefe que me diga qué tengo que hacer, yo colaboro y expongo cómo debo trabajar. Le dije que lo iba a intentar, porque no soy de trabajar para nadie, me gusta sentirme libre en mis tareas. Si me dan libertad para ser creativa y conseguir objetivos, yo encantado. Me gustó trabajar con el presidente Bravo de Laguna porque es un hombre muy sabio. Él nunca te dice: "tienes que hacer eso o lo otro". Despachamos, yo le cuento mis planes y una agenda para una semana, un mes o un año. El me da su opinión y yo le doy la mía. A veces pensamos lo mismo y otras veces opinamos de forma diferente. A mí me gusta hablar con la gente y aprendo trabajando con él. Cuando yo miro los resultados y veo que en menos de dos años Gran Canaria suena y se conoce en Rusia, me siento satisfecha. Es cierto que ahora hay una crisis, pero los rusos gastan mucho y los que vienen tienen mucho dinero. Si vienen a jugar al golf y les gusta el sitio, se compran la casa al lado.

Pese a no pertenecer al PP, en estos pasillos del Cabildo se comenta que tiene usted mucha influencia sobre el presidente, e incluso que tiene más poder que algunos de los consejeros del gobierno. ¿Es cierto?

Me gustaría saber quien dice eso. No es cierto que tenga poder. (Risas). Cuando salió algo en prensa sobre mí, llegué a pensar que es porque soy mujer y soy lituana. Si fuera un hombre español nadie se preocuparía. Incluso si fuera una mujer española nadie preguntaría eso. No sé si por ser diferente existe tanta atención sobre mí, pero me gustaría que se atienda a los resultados.

Dada su afinidad con el presidente Bravo de Laguna, es absurdo preguntarle si prefiere que siga él como candidato del PP o sea sustituido por Australia Navarro.

A eso deben contestar los políticos, respetaré lo que hagan. Ni siquiera sé mucho de política.

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