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La abeja negra, dócil y currante

La estirpe apicultora también produce licor de tuno, mandarina y un vino hidromiel El patriarca comenzó en el sector tras descubrir un enjambre en el techo de su bar

La abeja negra canaria, con presencia en las Islas desde hace 200.000 años, destaca por sus cualidades de adaptación al medio, su gran resistencia a las enfermedades y por ser "muy trabajadoras". La tranquilidad del barranco de Guayadeque, ajeno a cualquier ajetreo, incrementa su ritmo de trabajo. "Cuando emiten un zumbido más intenso, quiere decir que están molestas, por lo que tratamos de no perturbarlas mucho", explica Ysaura, que ya conoce el estado anímico de sus obreras con tan solo escuchar su sonido. La mansedumbre es otra de las peculiaridades de esta especie, por lo que la apicultora confiesa que no tiene miedo a que le piquen. "En más de 20 años el único que ha recibido la picadura de una abeja ha sido el perro", añade Ysaura con una sonrisa. Thaidi Llamas

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