Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista. Bibliotecaria de Arucas

Loly León: "Canarias es la única comunidad autónoma sin una Ley de Bibliotecas"

"Manuel Lobo y Elisa Torres nos han donado su colección por confiar en nuestras tareas de difusión", explica la experta en Biblioteconomía, Archivos y Documentación

Loly León Donate, en la Biblioteca del Centro Cultural de Arucas.

Loly León Donate, en la Biblioteca del Centro Cultural de Arucas. JOSÉ CARLOS GUERRA

Me dice usted que es la bibliotecaria de Arucas desde el 14 de febrero de hace 24 años. ¿Sigue enamorada de su trabajo?

Sí, del trabajo y de la biblioteca.

Cuénteme, ¿cómo era en aquél entonces?, porque durante años fue el gran cuarto de estudios de toda Arucas.

Su sede la compartía con funciones de Casa de la Cultura desde 1975, en la vieja casa adquirida al alcalde Ferrera, pero su función de biblioteca fue ganando terreno y sí, llegó a convertirse en un gran cuarto de estudios. Ahora bien, se trataba más bien de un almacén de libros y de las primeras cosas que hice, que no gustó nada, fue vaciar unas estanterías abigarradas, antiguas y vetustas, aligerándolas de volúmenes y poniendo algunas portadas de cara al público. Habían menos libros a la vista, pero los usuarios creían de repente que habían más.

¿De dónde procedían aquellos primeros fondos?

De la dotación del Ministerio de Cultura, y algunos del Ayuntamiento: todos los clásicos de la literatura que se pueda imaginar, por lo que hubo que actualizar títulos e incorporar materias diferentes de ciencia, humanísticas y técnicas, entre otras muchas.

Dígame, ¿reciben documentos de los aruquenses?

Recibimos una donación muy importante de la familia del Toro, la mayor parte del siglo XIX con algunas joyas literarias, pero en este aspecto tengo que destacar el convenio firmado con Manuel Lobo Cabrera y su mujer Elisa Torres Santana, que donarán su colección particular completa a Arucas. Ya hemos incorporado 3.500 títulos. Son muchas obras y muy importante relacionadas con sus disciplinas: geografía e historia. 10.000 documentos que contemplan absolutamente todos los títulos relacionados con Canarias o escritos por autores canarios, la mayor parte dedicados, con obras descatalogadas y otras únicas. Excepcional.

¿Y por qué si no son de aquí?

Dicen que por la confianza que les da la biblioteca de Arucas en la conservación y en la difusión.

¡Amigo!

Y si lo afirma Elisa Torres, que fue bibliotecaria, no cabe duda que la situación tiene su punto.

Explíqueme. A usted le llega una tonga de libros en unas cajas y ¿qué hace un bibliotecario con cierto fundamento?

Pues catalogarlos y registrarlos. Ubicar un número de registro en el fondo de biblioteca; hacer la ficha de catálogo e incorporar los títulos al programa en red que permite que estos fondos sean localizables desde cualquier otra biblioteca de Canarias. Luego le adjudicamos, libro por libro, una signatura que se incorpora al tejuelo, que es esa etiqueta que usted ve en el lomo del volumen.

Si le traigo 3.000 libros, ¿en cuánto lo hace?

Se dice que los catalogadores más expertos y rápidos tardan del orden de unos diez minutos por unidad. Es decir, 500 horas, o más de 20 días completos de sol a sol. Pero esto no lo hago yo sola, sino un equipo que va desde la directora a la que se encarga de la limpieza y que son los auxiliares Domingo Rodríguez, Sary Batista, Guille Santana y Mailu Henríquez; los subalternos Kaika Pérez y Pino de Jesús; y la limpiadora Loly Ponce.

Un trabajo de ganchillo. ¿Y para cuántos documentos?

¿Ve usted éste?

Ahí pone ..., 'Vivir sobre la vida', de Arturo Maccanti.

Pues casualmente es el 26.500, Hace menos de una hora que llegó y ya lo tenía catalogado. Pero es que ayer llegaron otras dos cajas de peticiones de los lectores.

Ah, con mimitos al lector.

Por supuesto. Intentamos atender al máximo las peticiones de los lectores. Cada una de ellas se estudia y tratamos de incorporar novedades o los fondos que soliciten de determinadas secciones que estimamos no están suficientemente actualizadas, y prestar especial atención a los fondos canarios. Y si bien las bibliotecas municipales deben ser generalistas, también debemos apostar por una materia que nos identifique.

Que en el caso de Arucas es...

La novela negra. Por adquisición y por donaciones.

Con esta luz, ¿y negro?

Es que el género está experimentando un gran tirón en los últimos años. Por 'culpa' de Alexis Ravelo, Pepe Correa, Antonio Lozano..., gente que ha otorgado trascendencia al nombre de Gran Canaria y que se leen muchísimo. Es más, Lobo y Torres tienen más de 500 títulos de novela negra.

Cuando se presta ¿se devuelve, o también se les forma una novela negra para tratar de que los repongan?

Se presta muchísimo y se devuelve porque en caso contrario no te volveremos a prestar. El carnet único para todas las bibliotecas es una garantía de devolución, puesto que si eres moroso en una de ellas se te cierran todas.

Como en los bingos, que si te declaras ludópata no juegas un cartón más en todo el país.

Bueno, más o menos. Fíjese. El año pasado realizamos 21.000 préstamos. Y siete morosos. Que quizá los sean por motivos graves, ajenos a querer quedarse con el libro porque con el tiempo vuelven.

¿Se ha llevado alguna sorpresa de un lector que entre por esa puerta?

Y sin entrar. Nunca he oído hablar de ninguna biblioteca que reciba un cheque anónimo de 3.000 euros desde un banco suizo, como nos pasó en 2000. Ni sabemos qué lector lo hizo ni lo sospechamos.

¿Un aruquense con cuenta opaca en Suiza?

Fue muy gracioso porque claro, te pones a especular.

O un enamorado de la ciudad. Por cierto que también tienen ustedes su alicatado concurso de cartas de amor.

En su sexta edición. Nos lo planteamos como algo local y resulta que recibimos de toda América del Sur, de Cuba, y de México, de Estados Unidos, Italia, Francia..., y todas las comunidades autónomas.

Sí que es meloso el personal.

Oh, son del orden de 400 a 500 cartas, pero no crea, es mitad enamorados y mitad desenamorados. De ahí seleccionamos 14 que luego vota el público. Lo acabamos de colgar y, mire, ya han votado 860 personas. También estamos en Facebook, con... 1.114 'Me gusta' y somos la primera biblioteca en Canarias en disponer de una aplicación para móviles, una app gratuita que ofrece información práctica y puntual sobre la biblioteca y sus actividades.

Pero confiéseme, a cuenta de lo de las cartas de amor, ¿se liga en condiciones óptimas en una biblioteca o es un mito urbano?

Se liga. Su fama de 'ligoteca' tiene parte de veracidad. Yo misma soy culpable de un matrimonio, el de una pareja que eché porque estaban alborotando. Con el tiempo me contaron que justo cuando estaban en la puerta cayó la declaración de matrimonio a cuenta mía.

Ahora que me fijo tiene usted media mesa en inglés.

En la mesa tengo tantos documentos en castellano como en inglés, porque participamos de dos proyectos de ámbito europeo.

Cuente, cuente.

Uno de hermanamiento, que se denomina Sister Libraries, que relaciona las bibliotecas con las actividades infantiles y juveniles con Polonia y Croacia. Con ellos hemos organizado un concurso de redacción y otro de dibujo. Además los niños se intercambian cartas en inglés para, a final del proyecto, ofrecer una videoconferencia entre los participantes.

Donde se ven las carillas.

Sí, es muy divertido. Y el otro, Library. I Love It!, financiado por la Unión Europea para el aprendizaje de bibliotecarios y técnicos de ocho países: España, Austria, Finlandia, Croacia, República Checa, Italia, Polonia y Turquía. Ya hemos realizados seis encuentros internacionales, y en Arucas se hizo en marzo pasado.

¿Y se ha aprendido algo?

Sí, que no estamos tan mal como creemos ni tan bien como queremos. Ni como en Turquía, ni como en Finlandia.

Qué le pasa a Finlandia.

Arucas tiene 37.000 habitantes y 26.500 libros. El municipio finlandés que participa tiene 22.135 habitantes y su biblioteca..., ¡187.852 libros! Es más. Cuando su bibliotecaria nos oye hablar de la necesidad de promover la lectura nos confiesa que no entiende nada, que en Finlandia es tan obvio el placer de leer un libro, lo tienen tan metido en sus genes, que no entienden el por qué de fomentarlo.

Y qué ocurre con Turquía.

Bueno, Turquía coincide en una cosa con Canarias: es el único país de Europa que no tiene una Ley de Bibliotecas, al igual que nuestra comunidad autónoma, que es la única de España que no la tiene: lo que es una enorme vergüenza por parte de nuestros representantes.

Compartir el artículo

stats