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Gran Canaria pone en marcha un nuevo plan para salvar sus 125.000 palmeras

El Cabildo se propone eliminar los ejemplares de datileras no autóctonas y los corredores de hileras en los márgenes de las carreteras insulares

Gran Canaria pone en marcha un nuevo plan para salvar sus 125.000 palmeras

El Cabildo de Gran Canaria tiene un nuevo plan para salvaguardar las 125.000 palmeras que hay actualmente en la isla, de las que 80.000 son silvestres y 45.000 pertenecen a la jardinería urbana. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, y la consejera insular de Medio Ambiente, María del Mar Arévalo, presentaron ayer las conclusiones de la comisión técnica creada en septiembre de 2013.

La Consejería de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria ha dirigido el trabajo de evaluación del estado de conservación de la palmera canaria (phoenix canariensis) con la colaboración del Gobierno canario, ayuntamientos, científicos y ecologistas. El ingeniero técnico forestal Orlando Marrero, explicó las cuestiones técnicas junto a los dos políticos citados. Entre los asistentes se encontraban los alcalde de San Mateo, Antonio Ortega, y de Tejeda, Francisco Perera.

En esas conclusiones de la comisión técnica creada por Bravo de Laguna se prescribe "la toma de medidas fitosanitarias concretas para combatir plagas y enfermedades en los palmerales de Gran Canaria para garantizar en el futuro la supervivencia de la palmera canaria". La palmera más alta de la isla mide 35 metros y se encuentra en el barranco de Tenoya. "Es el pivot de las palmeras, es el Tavares de la isla", bromeó Bravo en alusión al baloncestista caboverdiano del Gran Canaria.

En los trabajos de esta comisión, bajo la coordinación de la Consejería de Medio Ambiente, han participado el Gobierno de Canarias, ayuntamientos, las dos universidades de Canarias, organizaciones no gubernamentales, técnicos forestales, ecologistas, productores, viveristas, botánicos y otros sectores empresariales relacionados con el comercio de plantas, así como representantes del sector turístico y podadores autónomos.

Acciones

El informe presentado ayer por Bravo de Laguna servirá como documento base para el desarrollo de acciones en favor de los 350 palmerales contabilizados en la isla. Estas acciones, según el presidente insular, "exigirán el máximo grado de coordinación entre todas las administraciones públicas".

"La riqueza de palmerales en la isla es muy importante, por lo que el trabajo ha sido lento pero riguroso. Ahora toca tomar decisiones técnicas, administrativas y políticas", añadió. Arévalo resaltó "la forma innovadora con la que se elaborado este trabajo. La palmera es una de nuestras señas de identidad. El trabajo no es solo de Medio Ambiente, también de Agricultura y Obras Públicas".

En el ámbito urbano, tanto en jardinería pública como privada, de las 45.000 palmeras predominan los géneros Phoenix y Washingtonia. Más de la mitad se concentra en los municipios de San Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria. En el ámbito silvestre se contabilizan más de 80.000 ejemplares distribuidos en unos 320 palmerales localizados principalmente en las grandes cuencas del Guiniguada, Tirajana, Arguineguín, Fataga y Telde. Aunque la mayoría están en la franja entre los 300 y los 600 metros de altitud, hay palmerales desde la costa y hasta los 1.200 metros de altitud.

Tras el exhaustivo análisis realizado en los últimos meses, se han obtenido datos detallados sobre las palmeras de jardinería turística, de jardinería de carreteras y obras públicas, de jardinería urbana, de palmerales silvestres y de palmeras singulares. Según Bravo de Laguna, "para poder conseguir los objetivos del Plan Insular de Conservación y Gestión de Palmerales en Gran Canaria debemos asumir todas y cada una de las propuestas prioritarias de actuación consensuadas en el seno de la Comisión Técnica. Como sabemos, de los riesgos más importantes que amenazan a la palmera canaria destacamos la hibridación y las plagas". Según el presidente del Cabildo de Gran Canaria, "con el fin de evitar la hibridación de especies y la introducción de agentes que provoquen enfermedades o la muerte de nuestras palmeras, es necesario mantener la prohibición de la importación de palmeras de elevado porte a la isla, además de intensificar la labor inspectora en las vías de entrada de puertos y aeropuertos".

Control

Según los técnicos del Cabildo, el picudo rojo se ha combatido correctamente, pero no el denominado picudín. Para el control del picudín (diocalandra frumenti), la Comisión Técnica de Palmerales recomienda "agilizar la coordinación interadministrativa y los trámites legales y administrativos para facilitar actuaciones en las palmeras o palmerales infectados, además de evaluar el alcance real de la plaga en la Isla".

Se propone también la eliminación de los corredores artificiales de palmeras cultivadas en los márgenes de las carreteras que enlazan áreas afectadas con palmerales de origen silvestre y revisar los procedimientos de la generación, transporte y transformación de restos vegetales en plantas de tratamientos de residuos.

Otra de las medidas que se está desarrollando en el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias es la creación de una feromona de agregación (consiste en un atrayente para poder hacer capturas masivas por trampeo controlado), el reconocimiento de fauna útil, repelentes o insecticidas de origen natural y técnicas de endoterapia arbórea.

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