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Santa María de Guía

Dos agentes fingen un accidente

La fiscal acusa a los guardias civiles de simular con unos amigos un choque en el coche patrulla para obtener la baja y cobrar del seguro

Uno de los agentes declara en el juicio celebrado ayer en Penal número 6.

Uno de los agentes declara en el juicio celebrado ayer en Penal número 6. M. R.

Dos guardias civiles de Santa María de Guía se sentaron ayer en el banquillo por simular un accidente a la salida de Becerril con la finalidad de obtener la baja y cobrar la indemnización del seguro. Alejandro R. H. y Samuel M. R. niegan que se conchabaran con dos amigos del pueblo para planear el choque perfecto con el coche patrulla, pero la Fiscalía les acusa de estafa y reclama dos años y medio de cárcel. No sólo para los agentes, sino también para Juan José C. P. y Yeray M. G. como supuestos cooperadores necesarios de ese delito.

Los cuatro han rechazado en la primera sesión del juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal Número 6 que actuaran de manera concertada en diciembre de 2011 para simular ese accidente. "Es falso que les ofreciéramos 500 euros", respondieron los agentes a la fiscal Sara Rodríguez en diferentes momentos del interrogatorio.

La representante del Ministerio Público cuenta con grabaciones que revelan el supuesto pacto para crear el accidente, entre ellas las conversaciones mantenidas por los dos agentes en el mismo coche patrulla, donde Asuntos Internos de la Guardia Civil colocó micros para escuchar las conversaciones de Samuel y Alejandro. El abogado de este último, Eduardo López, solicitó ayer la nulidad de esos pinchazos. Considera que la investigación se inició por un delito de tráfico de drogas inexistente. Según el letrado, una denuncia anónima en la red social Facebook, ya archivada, sirvió de pretexto a un mando policial para investigar en profundidad a Alejandro, con quien tenía desavenencias por haberle negado el saludo militar.

El letrado pide la nulidad al ver motivos espurios y falta de motivación en los autos que autorizan las grabaciones, entre otras cuestiones previas como la modificación de las fechas de los atestados o la no idoneidad del procedimiento. "Hacerse el enfermo no es un delito. ¿De verdad tienen que afrontar estos agentes un juicio penal por ponerse enfermos o hacer el vago?", se preguntó otro de los defensores, Juan Sánchez Limiñana. El abogado considera que los hechos son propias de una sanción administrativa y, en todo caso, de una falta de estafa, pues el dinero cobrado por la baja no superó los 50 euros y eso no es delito.

Juan José, el conductor, confesó en comisaría, pero ayer se retractó y achacó su declaración a presiones de la Policía Judicial. "Me dijeron que iban a por Alejandro. Tenía que decir que me llamaba Íñigo y me dedicaba a simular accidentes para cobrarlos". Luego añadió que en Guía no existe ningún Íñigo, que le llaman el Payo por su destreza en el fútbol y que le fallaron los frenos y por eso se estampó contra el coche patrulla de su amigo cuando iba a comerse un bocadillo a Becerril. "El accidente existió, no soy un delincuente", agregó.

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