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Agüimes

Un jurado popular juzga a la viguesa acusada de matar a su novio en Arinaga

La fiscal y la acusación particular piden más de 16 años de cárcel para Arantxa Moedo por asesinar al empresario catalán Jordi Burón

Un jurado popular juzga a la viguesa acusada de matar a su novio en Arinaga

Un jurado popular juzga a la viguesa acusada de matar a su novio en Arinaga

Un jurado popular será finalmente el que juzgue a Arantxa Moedo, que ha sido acusada de asesinar a su pareja, el empresario catalán Jordi Burón, a finales de junio de 2013 en playa de Arinaga. La joven de 24 años de Vigo convivió con el cadáver casi 20 días. El abogado de la víctima espera que en un mes y medio se produzca una nueva comparecencia y el juicio después de junio. "El proceso está bastante avanzado y esperamos que el juicio se realice, en cualquier caso durante este año", expresó ayer el letrado de la víctima, José María López Arias.

"Aunque en un principio se calificaba la muerte como homicidio, ahora la fiscal lo cataloga de asesinato, de ahí que la jueza haya planteado un juicio por asesinato", señaló el abogado. El juicio contra Arantxa Amoedo, en prisión provisional en el centro penitenciario Las Palmas II, está pendiente de que el Juzgado de Instrucción de Telde reciba los últimos análisis de unos restos de sangre hallados en una toalla del chalé de Arinaga. La fiscal Teseida García y la acusación particular, que representa a la familia Burón, comunicaron a la jueza Virginia Peña en la última vista que imputan a la viguesa un delito de asesinato, condenado con entre 15 y 20 años de prisión, ya que la víctima "no tuvo capacidad alguna para defenderse". En cambio los letrados José María Palomino y Daniel Montesdeoca que representan a la joven reclaman que se le impute un homicidio imprudente con la mínima pena posible. Ambos abogados, además de alegar que actuó en defensa propia, apuntan que la joven padece importantes problemas psíquicos.

Arantxa no es la única que se sienta en el banquillo, pues su íntima amiga Tania D. S., de 24 años y con quien la viguesa aseguró que mantenía una relación sentimental, está imputada por un delito de encubrimiento, aunque permanece en libertad. Jordi Burón falleció en su dormitorio, pero su cuerpo fue encontrado en el garaje de su chalé. Fiscal y acusación particular sostienen que Tania ayudó a su amiga a trasladar su cuerpo y un guante hallado bajo el cadáver presentaba restos suyos de ADN.

En cambio, su abogado defensor y el de la viguesa aseguran que desconocía el crimen y niegan su participación en la ocultación del cadáver. Sostienen que los restos biológicos hallados pudieron ser transferidos a Arantxa durante un encuentro amoroso y por eso aparecieron bajo el cuerpo.

Las acusaciones creen que, de acuerdo con los informes forenses, Arantxa convivió casi 20 días con el cadáver de su pareja en su casa. La fecha de la muerte se ha fijado entre los días 22 y 23 de junio, y fue encontrada el 13 de julio de 2013 tras una llamada a la Guardia Civil. Arantxa solo confesó el crimen en un primer momento, guardando posteriormente silencio en toda la instrucción judicial. Tal confesión puede ser un atenuante para la acusada. Sin embargo, si se confirma que el empresario no pudo defenderse ya que el ataque se produjo cuando dormía, puede convertirse en un agravante.

En cambio, sus abogados argumentan que lo mató en legítima defensa, ya que el hombre estaba borracho y trató de forzarla sexualmente. Incluso, van más allá y apuntan tortuosos y dolorosos juegos sexuales que, según la acusada, gustaba de practicar la víctima con ella. Este habría sido el motivo de una primera ruptura entre ellos en Cataluña, donde se conocieron a través de Badoo.

La acusada se volvió a Vigo, pero, más tarde, reanudaron la relación y se vinieron a vivir en Gran Canaria, en la calle Alcalá Galiano, no 77 de playa de Arinaga. El cuerpo de Burón, que en los últimos años estuvo residiendo tanto en otra calle de Agüimes como en la provincia de la que era originario, apareció en la planta inferior de la edificación, bajo rasante, sobre un gran charco de una sustancia al parecer viscosa de la que emanaba un fuerte hedor.

El hecho de que en los primeros días de julio de 2013 aumentasen las temperaturas en el Sureste de Gran Canaria, con picos de 36 grados en Agüimes, unido al proceso de descomposición del cadáver y la llegada de viento propiciaron que fuesen algunos vecinos los que diesen la voz de alarma al detectar un olor nauseabundo.

Aficionado al mundo del motociclismo, Jorge Burón consiguió en abril de 2013 una subvención de 2.133 euros del Ministerio de Industria, Energía y Turismo tras desarrollar un filtro de combustible para la reducción de emisiones contaminantes. Este artilugio fue registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

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