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Santa María de Guía

Guía cede al Consejo Insular de Aguas la gestión de la inoperativa planta desaladora

El Gobierno había entregado la segunda planta de Roque Prieto a la ciudad tras construirse

Juan Ramón Hernández, ayer.

Juan Ramón Hernández, ayer. EFE

El consejero de Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Hernández, anunció ayer en el Parlamento que la segunda desaladora de Roque Prieto entrará en un breve espacio de tiempo en funcionamiento, después de que el Ayuntamiento aceptara ceder su gestión al Cabildo de Gran Canaria. La instalación nunca se ha puesto en servicio desde su construcción.

Juan Ramón Hernández explicó que la Corporación "sometió el servicio de producción y distribución de aguas del municipio a un procedimiento de licitación conjunto que fue declarado desierto por la inviabilidad, para los posibles operadores, de la gestión integral de la misma". Ante esta situación, el Ayuntamiento llevaba muchos meses en negociaciones con el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria para formalizar una encomienda de gestión a favor de este último para la gestión y explotación de la segunda fase de la EDAM Santa María de Guía, al ser el Cabildo el gestor de la EDAM Roque Prieto I, instalación que está junto a a citada ampliación, y que sí fue entregada por el Gobierno en su día al Consejo Insular para su explotación. Hasta ahora el acuerdo estaba bloqueado por las exigencias económicas municipales, pese a que había recibido gratis la infraestructura construida con fondos estatales, y que nunca puso en marcha. Por eso ahora requerirá una fuerte inversión para sustituir los mecanismos estropeados, dado su alto deterioro en estos años por la corrosión marina. Además, ambas desaladoras comparten tecnología. La entrega permitirá aunar la producción del agua de abasto para un ámbito comarca.

Algunos barrios han protestado por el mal estado del agua, ya que el Cabildo tenía que haber instalado un equipo de control de calidad en el edificio de esta segunda fase, inoperativa, pero la infraestructura era municipal, creando un conflicto de intereses.

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