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Onalia Bueno se perfila como alcaldesa de Mogán con un gobierno en minoría

La líder de Ciuca no logra el respaldo de NC o PSOE para cerrar un pacto para el mandato

La líder de Ciuca, Onalia Bueno.

La líder de Ciuca, Onalia Bueno. LP/DLP

Tras más de dos semanas de incertidumbres y nervios a flor de piel, la socialista Pino González ha decidido rechazar el pacto con Ciuca, fuerza más votada en las elecciones del pasado 24 de mayo con un total de 10 concejales, y quedarse en la oposición con las dos actas que la han convertido en piedra angular en el proceso de construcción del nuevo gobierno. La falta de consenso entre ambas formaciones, debido a la imputación que pesa sobre Onalia Bueno en el caso Góndola, deja en manos de la líder de Ciuca el bastón de mandos del municipio con un gobierno en minoría al que algunos le auguran un futuro "muy inestable".

Érase una vez una princesa a la que le llovían las pro posiciones de amor en la puerta de su castillo. En su cortejo los pretendientes le garantizaban la corona del reino de Mogán a cambio de que les dejara formar parte de su séquito. La princesa lo pensó, lo repensó e incluso lo consultó con los barones de su aldea, pero no hubo manera que su corazón se estremeciera lo suficiente como para dar el "sí, quiero".

La primera en declararle sus intenciones fue la líder de Ciuca, Onalia Bueno, que necesita de un solo concejal para gobernar Mogán con mayoría absoluta. Sin embargo, González no estaba dispuesta a pactar con "personas que tienen causas pendientes con la justicia" y, aunque en un primer momento la socialista admitió que no tenía inconveniente en darle una segunda oportunidad a Ciuca si Bueno renunciaba a ser cabeza de lista, no hubo manera de que la relación llegara a buen puerto.

El segundo en cantar serenatas en el balcón de la socialista fue Paco González, alcalde en funciones y líder de un Partido Popular que ha obtenido ocho concejales en los comicios. La condición de imputado de este último tampoco convenció a la princesa y, aunque el mandatario hizo gala de su "generosidad" al anunciar que daba un paso atrás para que Mogán consiguiera estabilidad política con un pacto a tres bandas (PP, NC y Psoe); su propuesta se quedó en papel mojado.

Finalmente, Pino González decidió quedarse compuesta y sin novio en la oposición. Y en su retirada ha dejado el camino libre a Onalia Bueno para que ocupe en solo tres días el trono de Mogán.

Colorín colorado, este cuento no ha hecho más que empezar.

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