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"En San Bartolomé de Tirajana tenemos un problema de confusión entre ocio y negocio"

Carmelo Padrón cree que "el nuevo plan constituye una oportunidad para debatir entre todos la ordenación del espacio turístico"

Carmelo Padrón, catedrático de Urbanismo, durante una entrevista.

Carmelo Padrón, catedrático de Urbanismo, durante una entrevista. LP / DLP

En menos de un mes el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha recibido 149 alegaciones al nuevo Plan General de Ordenación Urbanística. ¿Cómo se podría interpretar esta cifra de reclamaciones ciudadanas?

En San Bartolomé de Tirajana tenemos un problema de confusión entre ocio y negocio. El municipio sureño es el más extenso de la isla y, al ser turístico, todo lo que suceda en este término es importante para el resto del territorio, ya que este sector es nuestro principal motor económico. Sin embargo, considero que la polémica que se ha generado estos días además de asustar a los propietarios ha desviado la atención del verdadero problema que entraña esta cuestión.

¿Y cuál es el problema de fondo que plantea el documento?

Creo que es el momento de plantearnos qué queremos hacer con el espacio turístico en Canarias. Ahora que el gobierno autonómico ha conseguido que 12 millones de turistas visiten nuestras Islas al año, habrá que trabajar sobre la ordenación de este espacio. Se trata de un asunto que no es nuevo, sino que se remonta a los inicios de la industria con aquel concurso de ideas para construir la ciudad turística de Maspalomas de los años 60 y que a día de hoy todavía resulta difícil delimitar la ciudad residencial de la turística. Y, aunque es verdad que hay núcleos urbanos como San Fernando o El Tablero que acogen una gran población de empadronados en el municipio, aún en San Bartolomé no hay una ciudad residencial central. A lo largo del tiempo mucha gente que trabaja en el Sur ha establecido su vivienda en apartamentos, lo que ha dado lugar a edificios de usos mixtos-en los que conviven tanto turistas como residentes. Este proceso de mezcolanza que se produce en parte de la oferta extrahotelera de Gran Canaria es precisamente un problema que debemos solucionar entre todos.

¿Y de qué manera se podría resolver?

Empecemos, primero pues, a enunciar el problema y a buscar alternativas entre todas las partes implicadas. Esto es ciudadanos, autoridades y técnicos de la Administración. Si es que el plan es una oportunidad para debatir entre todos la ordenación del espacio turístico: desde el Gobierno de Canarias, que ha sido el que a través de su empresa pública ha elaborado el documento; el Cabildo, que con el plan especial de ordenación turística establece dónde están los espacios turísticos en Gran Canaria, y el ayuntamiento, que tiene que ejecutar el plan en su territorio. El plan necesita legitimación social y es la Administración la encargada de buscar un mecanismo de diálogo con los ciudadanos.

Pero para que los ciudadanos participen en este debate van a necesitar algún intérprete jurídico que les traduzca el plan.

Es verdad. Y creo que lo que falla es precisamente la metodología de este instrumento. A los ciudadanos hay que ofrecerles un documento de síntesis, que la gente pueda leerlo y entenderlo y no miles de páginas, que al final crea confusión con un efecto zoom sobre un tema en concreto; que es lo que ha pasado estos días. En este sentido el Gobierno de Canarias, a través de Gesplan, se ha de convertir en el ponente del documento y no dejarlo a la intemperie, tal y como lo ha hecho hasta ahora.

El documento se encuentra en exposición pública hasta el próximo 25 de septiembre. ¿Considera factible que se produzcan encuentros entre la Administración y los afectados en este plazo de tiempo?

El objetivo no es la exigencia de conseguir la aprobación definitiva de un plan para pasado mañana. Hay que rediseñar una ciudad residencial en San Bartolomé de Tirajana y eso no se alcanza en dos días. Es más bien una situación complicada en la que el plan debería ser una línea de trabajo en vez de una meta a corto plazo.

¿Qué peculiaridades presenta el suelo turístico de Gran Canaria en comparación con otras Islas, como Tenerife?

En Gran Canaria la oferta turística es principalmente extrahotelera. Se trata de complejos de apartamentos donde la estructura de la propiedad está bastante atomizada y, sin embargo, en Tenerife predomina la planta hotelera. Sin embargo, en los últimos años la legislación ha facilitado en Gran Canaria una tendencia al alza de la oferta en manos de hoteleros canarios.

¿Cree positivo este aluvión de alegaciones que están presentando los afectados en las oficinas municipales?

Es positivo, pero lo que debe primar es la calidad más que la cantidad. Es decir, creo que las alegaciones no van al peso y que me parece más efectivo que los afectados en vez de fotocopiar las alegaciones y cambiar su nombre presenten un documento argumentado una vez que hayan consultado y entendido el plan.

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